El OPINÓMETRO POLÍTICO EN CLAUDIA LÓPEZ Por Dina Hernandez

por La hora del escarnio


La opinión política trasciende todos los escenarios en Colombia, aún  más considerando que nuestro país antes que ser “social” es absolutamente político. Para la muestra un botón. Aquí, los columnistas más leídos son aquellos que están  involucrados con dichos temas, profundizando en los escándalos  y opinando de lo corrupto de nuestro gobierno. Claudia López, se encuentra en esta colada y al lado de María Jimena Duzán, María Teresa Ronderos y Daniel Samper son los columnistas con más popularidad en el país.

Tras sus investigaciones en el 2006 sobre parapolítica anunciadas en la revista Semana, se destapó el fenómeno más polémico de los últimos años en el que se vieron untados gran parte de nuestros congresistas. No se puede esperar menos. La opinión para López estará siempre atravesada por factores de dura crítica a la política, o mejor aún a sus representantes. Con su labor como investigadora y analista política ha desarrollado proyectos en  la corporación Arcoiris, denunciando abusos en temas  relacionados con paramilitarismos, guerrillas y narcotráfico.

En pocas palabras, alguien que desee conocer el “estado” del Estado optará por ir a la Silla Vacía y leer una columna de opinión de Claudia López, ese “alguien” también podrá buscar en  las antiguas columnas del periódico el Tiempo, si es que aparece el nombre de Claudia.

Su tinte de investigadora, hace de sus columnas escritos directos, llenos de cifras, de nombres, de estadísticas, con argumentos que muy pocas veces titubean y con palabras que acusan, más que defienden.

La fuerza de los argumentos

Una vez abordado al autor comenzaremos a desglosar algunas de las características propias de sus columnas a partir de la lógica usada en ellas. La tendencia de López es usar argumentos con ironía, pues se tratan  de  afirmaciones que desenmascaran la realidad y que paradójicamente se descubren bajo la velo de verdad. El siguiente será un ejemplo de una columna escrita el 2 de abril del 2011 para la Silla Vacía. Ej:

Daba francamente pena ajena ver al General Naranjo en 2008 de mandadero mediático del gobierno Uribe sustentando cifras tan ridículas, como que unas banditas de 1.200 delincuentes manejaban parte sustancial del narcotráfico en Colombia. Y da francamente más pena, ver al mismo General en 2011 diciendo que ahora descubrió que en realidad son 4.500, pero que eso sí, sus hombres han capturado o dado de baja al menos a 10.000!. Ah y que sí, que las Bacrim son la mayor amenaza a la seguridad del país”  [1]

La ironía de la autora se mantiene en el  párrafo siguiente cuando dice que “Estas dos guerrillas habían anunciado esa alianza mediante comunicado público hace año y medio. Parece que el último en enterarse fue el Ministro[2]

También recurre al símil, especialmente cuando decide el nombre de sus columnas. Aunque no utiliza la palabra “como” el lector entiende que los ejemplos dados en el cuerpo de la columna apelan al título expuesto en el principio, tal es el caso  de la columna escrita para la Silla Vacía  titulada “El pastorsito mentiroso” al referirse al expresidente Alvaro Uribe Vélez. Ej:

“La información dada por las diferentes instituciones estatales sobre las Bacrim ha sido a la vez abundante y contradictoria; bipolar para decir lo menos. La manipulación de este tema durante el segundo mandato de Álvaro Uribe queda cada vez más al descubierto”[3].

En la misma columna, en su tercer párrafo,  retoma un dicho popular para denotar complicidad con la acción a describir y aún más para entrelazar dos hechos. En este caso usó la metáfora de la lluvia para explicar la grave situación del presidente Uribe en diferentes escenarios.  Ej: “Pero si por la Policía llueve por el Ministerio de Defensa no escampa.” [4]

Tal como se mencionó anteriormente, la tendencia de la columnista a la denuncia hace de sus escritos columnas serias y con argumentos que apelan a la crudeza de los hechos. En sus columnas se mencionan, tal como en una noticia, fechas exactas de hechos de trascendencia que pocas veces afectan a un sujeto. El tinte político de López se evidencia en los temas colectivos con gran impacto a nivel social, político y económico.

Ahora bien, haremos énfasis en la figura literaria más usada por Claudia López en sus columnas, esta es la metáfora. En muchas ocasiones apela a dichos  y refranes comunes para aterrizar sus densos escritos a un lenguaje coloquial entendible por un lector con conocimientos mínimos de política. La metáfora en Claudia es un elemento que le permite hacer comparaciones, especialmente mezcladas con ironías. A continuación algunos ejemplos:

  • “En el tire y afloje de la Ley de Víctimas finalmente parece haberse llegado a un acuerdo sobre tres fechas emblemáticas”[5]
  • “De otra parte, me parece igualmente ciego el intento, casi desesperado, de negar la conexidad histórica entre las autodefensas organizadas por el Gobierno desde 1964”[6]

    • “De inmaculado semi Dios Uribe está pasando a ídolo terrenal con pies de barro. Lo destapado en estos 6 meses sobre sus 8 años en el poder explica bien la angustia por la segunda reelección.”[7]

    • “La cascada de escándalos no está saliendo ahora porque las evidencias hayan aparecido de repente, sino porque cambió el gobierno”.[8]

La  segunda figura literaria a analizar será la  hipérbole. Aunque pocas veces hacer parte de sus columnas, recurre a ella para imprimir un tono de denuncia e indignación por hechos, en su mayoría corruptos. En el siguiente ejemplo se evidencia el uso de la hipérbole sólo al principio para luego dar paso a un argumento de transitividad:

“Fabio Valencia Cossio repartía a manos llenas contratos de obra en cárceles y municipalidades, a la par que parcelaba Estupefacientes a favor principalmente de políticos conservadores. Con los salditos de Estupefacientes se financiaba a los Nule las obras que el gobierno concesionaba porque no podía financiar. Entre las necesidades del Ministerio del Interior y el talento del Ministerio de Transporte, las contrataciones de vías e infraestructura se volvieron un carrusel de enriquecimiento ilícito para Nules de variado pelambre”.[9]

Otra de las muchas figuras usadas por López es el sarcasmo, ya que tal como se mencionó con anterioridad, los temas abordados surgen a partir de denuncias y casos emblemáticos. Con el sarcasmo afirma algo que en realidad se pretende negar. A continuación los siguientes ejemplos:

  • “El Ejecutivo escogía a dedo a quien descontarle, o sea regalarle, impuestos de todos los colombianos. Eso se llamaba confianza inversionista. Mientras tanto, Acción Social exigía rigurosos criterios y seguimientos a familias pobres para ser merecedoras de un subsidio. Eso se llamaba cohesión social”.[10]
  • “Pero Uribe siempre ha sabido que éstos son meros gajes del oficio. Nada que una calculada y exitosa campaña electoral no pueda limpiar. Por eso, el ídolo se apresta a sacudirse el barro en esta campaña electoral. La fórmula nunca le ha fallado. Hasta ahora.”[11]

Como ultima figura, encontramos la ironía, entendida como una situación que apela a un hecho que debería ser pero que en la realidad no es:

  • “Una mofa popular contra los economistas es que se pasan la mitad del tiempo pronosticando resultados optimistas (subirá el crecimiento, el empleo, los ingresos, etc.) y el resto explicando por qué esas maravillas no ocurrieron.”[12]

Siendo así podemos afirmar que las columnas de Claudia López, aunque atravesadas por la crudeza de los números y hechos casí noticiosos, poseen un alto contenido literario que se esconde imperceptible pero que hace efectos en los argumentos que avala en sus escritos. En sus columnas se encuentran por lo menos una figura literaria, principalmente del tipo metáfora, además del sarcasmo y la ironía.

En cuanto al tipo de argumentos, la columnista recurre  a hechos comprobables que en la mayoría de los casos no pueden ser  debatidos con una simple comprensión del tema. Sus argumentos son demostraciones lógicas, que convencen al lector de que lo que escribe con verdades verificables.


[1] Disponible en: www.lasillavacia.com/historia/el-pastorcito-mentiroso-22980 consultado el 30 de mayo de  2011

[2] ibid

[3] ibid

[4] ibid

[5] Disponible en: http://www.lasillavacia.com/historia/memorias-por-construir-23429 consultado el 30 de mayo de 2011

[6] Disponible en: www.lasillavacia.com/historia/memorias-por-construir-23429 consultado el 30 de mayo de 2011

[7] Disponible en: www.lasillavacia.com/…/uribe-en-sus-reales-proporciones consultado el 30 de mayo de 2011

[8] ibid

[9] Disponible en: www.nuevoarcoiris.org.co/sac/?q=node/1080 consultado el 30 de mayo de 2011

[10] ibid

[11] ibid

[12] Disponible en : www.lasillavacia.com/…/nos-sobran-3-millones-de-personas-2412 consultado el 30 de mayo de 2011

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