El país de la de la desilusión

por La hora del escarnio


Si hay que buscar responsables por lo que ha pasado en las últimas semanas alrededor del fútbol colombiano, habría que mirar a los dirigentes; han hecho lo que han querido y los resultados hablan por sí solos: La eliminación de la copa América, la eliminación del mundial sub-20, los problemas con los equipos colombianos, y en últimas, el incidente del Bolillo, son todos culpa de los dirigentes.

¿Cómo es posible que uno de los máximos dirigentes del fútbol colombiano, pueda pensar que estaríamos contentos si un hombre agrediera a Piedad Córdoba? Pues bien, no podemos pedirle al Bolillo que sea un líder para la selección si los dirigentes no lo son; no podemos reclamarle a Lara por los pésimos resultados de la sub-20, pues fueron los dirigentes quienes lo ratificaron como entrenador, luego de los  resultados del Suramericano y dos años de preparación que no dieron resultados; no podemos exigir, ni esperar nada de la Liga Postobón, si los dirigentes no se preocupan por resolver los problemas a los que se enfrentan la mayoría de equipos: grandes deudas, algunos en bancarrota y futbolistas cansados de que no cumplan con sus pagos.

Sí, estamos en el país de la desilusión. Dirigentes corruptos que sólo se preocupan por mantener a las mismas personas que han estado siempre, y asegurarse de que puedan seguir llenado sus bolsillos. Estamos a dos meses de empezar las eliminatorias para el mundial, y no tenemos ni técnico ni sede, y aunque siguiera el Bolillo, lo que vimos en la Copa América fue un reflejo de lo que hemos visto toda la vida: un equipo que juega como nunca y pierde como siempre. La sub-20 no mostró los resultados que se esperaban, y son estos “muchachos”, los que algún día estarán al frente de la selección de mayores, pero si no se les enseña lo que significa el trabajo en equipo y la humildad seguiremos creando las mismas ilusiones y estrellándonos cada vez más duro. Y mientras las ligas en todo el mundo nos enseñan lo que es el buen fútbol, aquí estamos sufriendo para que los grandes equipos no se acaben,

Éste mundial me hizo pensar que podríamos llegar a cosas grandes y que habría una segunda oportunidad para el fútbol colombiano; alcancé a ver estadios llenos, familias compartiendo y disfrutando los partidos de fútbol, tribunas respetuosas y en paz, y miles de hinchas portando con orgullo la camiseta de su selección. Sin embargo, sólo hay que esperar a que empiece la Liga Postobón, para que nos demos cuenta de que no podemos disfrutar del fútbol en paz y que los estadios no estarán llenos pues el fútbol en Colombia no promete.

A los dirigentes les pido respeto para los hinchas que año tras años seguimos asistiendo a los estadios esperando a que esto mejore. Les pido que aprendan a manejarse, para que las cosas en la selección y la Liga Postobón funcionen. Sé que no se van a retirar, pero al menos tengan el valor de decir que se equivocaron; qué vergüenza que cada vez que juegue la selección termine recordando por inercia estas palabras: “perder es ganar un poco”. Si las cosas funcionan desde arriba, tal vez podemos encontrar el camino que tanto hemos buscado, lamentablemente creo que este mundial tampoco fue.

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