¿Y la ‘farcpolítica’ que?

por La hora del escarnio


Hasta cierto punto recibí abiertamente las críticas de mis trinos en donde equiparaba la amistad de Yamhure y Carlos Castaño con la de la ex senadora Piedad Córdoba y los principales cabecillas de las FARC.

Las críticas se basaron principalmente en el sustento probatorio, donde afirmaron que las relaciones de estos terroristas eran con Teodora Bolívar y no con inocente ex senadora Piedad Córdoba. A pesar de mi inconformidad decidí quedarme callado con la sangre hirviendo y más bien preparar un ataque que probara mi verdad e ignorara el golpe a mi intelectualidad.

Los problemas que identifique fueron los siguientes: El primero, radica en que las críticas fueron basadas en el fanatismo político y no en la investigación. El segundo, que las criticas provienen de la desinformación y  por último y como lo dijo el presidente Rafael Correa alguna vez, es que algunos medios de opinión y periodistas solo son contrapoder de ciertos intereses políticos pero de otros, descarados cómplices.

En primera medida las acusaciones fueron a priori y carecen de documentación. El diario ‘El Espectador’ del 27 de septiembre de 2010 abrió su primera página con el titular “Piedad Córdoba primera destituida por farcpolítica” otros diarios como ‘El Universal’ y ‘El Nacional’ de Venezuela abrieron sus ediciones con el título: “Piedad Córdoba es destituida he inhabilitada por colaborar con las FARC”. La investigación que llevo a cabo la Procuraduría General de la Nación rebela que dicha senadora no solo promocionó y colaboró con el grupo terrorista sino que Raúl Reyes la identificaba como “Teodora”, “Teodora de Bolívar”, “La negra” o “La Negrita” y que además habían muestras de intercambio de correos electrónicos entre los dos. A mi juicio, las pruebas de la Procuraduria confirmarían que así como Yamhure sostuvo conversaciones con Castaño, Piedad o Teodora (que finalmente son la misma) también sostuvo largos diálogos vía e-mail con su amigo Reyes.

Siguiendo con el sustento probatorio, y lo que más me cuestiona de las críticas, es que la información rebelada en varios, por no decir todos los diarios del país, fue corroborada con la honorable Corte Suprema y la Fiscalía General de la Nación. En la investigación no solo se tuvieron en cuenta las tres computadoras de Reyes sino también las salidas de inmigración de la ex senadora, interceptaciones telefónicas legales a los miembros del bloque Libardo García de Cali y las declaraciones de Viktor Tomnyyuuk, (infiltrado que tuvo contacto con el comandante del frente 30 alias ‘Mincho’). Dicho esto, me atrevería a pensar que el alias de ‘Teodora’ a Piedad no hace parte de un invento de mi imaginación, sino de una investigación rigurosa llevada a cabo por la Procuraduría y avalada por la Corte Suprema y la Fiscalía. Para este punto, encuentro las relaciones de Yamhure con Castaño tan reales como los vínculos, correos y reuniones de la ex senadora con el secretariado de las FARC, donde como lo dijo una vez el presidente Uribe ‘No estarían recogiendo café’

Para acabar de completar, el Ministerio Público emitió un comunicado donde estableció en 2010, la certeza de que “la ex senadora emitió consejos al grupo de las FARC relacionados con no enviar videos de personas secuestradas a cambio de grabaciones de voz de los mismos, con el fin de adoptar una mejor estrategia en la búsqueda de sus objetivos… además, Instruyó y solicitó a las FARC que suministraran pruebas de vida de los secuestrados con el fin de favorecer a gobiernos de otros países”. ¡POR DIOS! La que se hace llamar la ‘defensora de la paz’ no solo orquesto y colaboro con los terroristas, sino que también jugó con la libertad de los secuestrados en la persecución de objetivos políticos. Yamhure pudo haber mentido acerca de su consumo de alcohol y probablemente eligió como editor personal de sus columnas a Carlos Castaño pero Piedad o ‘Teodora’ no solo incurrió en un discurso hipócrita, falso y doble moralista sino que también se podría considerar como una terrible… ¿cómplice y patrocinadora del secuestro en el país?

El prisma con que se mire la ‘farcpolitica’ y la ‘parapolitica’ deben ser iguales y la óptica con que se miré el accionar delictivo, no puede ser diferente y mucho menos, desigual. En Colombia el delito no tiene nombre, ni color, ni tendencia política. Lo importante es que no deben existir presunciones, o parámetros dispares que condenen las actuaciones de unos y justifiquen la de otros. Por ahora mi trino seguirá vigente y con orgullo puedo decir que cualquier cristiano lo puede hacer uno de sus favoritos, pues si Piedad no fuera la misma ‘Teodora’ probablemente seguiría calentando una curul en el Senado de la República.

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