Orgullosamente Santafereño

por La hora del escarnio


Por: Julián Felipe Sarmiento García

Finalizado el clásico capitalino número 264, con victoria para Millonarios (2) sobre  Independiente Santa Fe (0), quiero  ahondar sobre lo que aconteció en el Estadio Nemesio Camacho el Campin el miércoles pasado.

Para aquellos que me conocen saben perfectamente mi afición hacia el equipo cardenal, pero en este sentido intentaré quitarme la camiseta para ser lo más objetivo posible, aunque no les prometo nada.

En primer lugar quiero felicitar a las hinchadas de los dos equipos, en especial a las barras bravas (Comandos Azules, Guardia Albirroja Sur) que supieron comportarse durante el juego, lo que demuestra que en los diferentes Estadios Colombianos sí se puede disfrutar del fútbol sin las barreras. Pero aquí también vale la pena destacar la organización de los promotores junto al papel que desempeño la Policía Nacional. En este punto específico debo aceptar que me sorprendió gratamente este comportamiento ya que desde el principio dude que sin barreras en un clásico, el estadio sería  un caos total.

Por otra parte, para nadie es un secreto que la hinchada que tiene Millonarios es una de las más grandes de toda Colombia, sin embargo ese día me esperaba ver  más seguidores del equipo embajador. Los verdaderos culpables de esta poca asistencia fueron los directivos del equipo azul quienes en conjunto con la empresa “Tuboleta” acordaron unos precios inconcebibles, tal vez la taquilla más costosa de todos los partidos, ni porque se estuviera jugando la Copa Suramericana. A Millonarios le va a tocar volver a la misma estrategia que alguna  vez utilizó, llenar el estadio a punta de la recolección de tapitas de “Pepsi”, si realmente no quiere perder más seguidores.

Con respecto al partido como tal, no fue sorpresa para mí ni para la gran mayoría de seguidores de Santa Fe el resultado del partido, ya que Millonarios se enfrentó con su nómina titular contra una nómina secundaria del equipo rojo, debido a que los jugadores titulares se encontraban concentrados en Brasil para el partido del Jueves contra el equipo “Botafogo” por la Copa Suramericana. Es verdad que clásico es clásico y Millonarios los ganó en franca lid, pero  lo realmente discutible es que los directivos no  aplazaron el partido, lo que buscaban claramente era el beneficio individual y no el colectivo, a pesar  de que Santa Fe es el único equipo colombiano en estos momentos representando al país en la Copa Suramericana.

Todavía falta un clásico, espero que esta vez sí se pueda observar un juego equilibrado con respecto al nivel futbolístico de los jugadores entre las dos nóminas titulares. De antemano quiero felicitar a la nómina suplente de      Santa Fe, quienes mostraron su valentía y su amor por la camiseta, a pesar de algunos  errores en el medio campo, en lo defensivo y a la hora de entregar el balón, fallas que se solucionan jugando.  Sin importar el resultado siempre estaré orgulloso de Santa Fe.

Anuncios