Posibles Acuerdos

por La hora del escarnio


Por Andrés Játiva Lasso
Desde hace casi un año, el presidente Juan Manuel Santos había estado siguiéndole los pasos muy de cerca al máximo líder de las Farc, alias Alfonso Cano. El viernes pasado esa sentencia que se había repetido tanto en los propósitos del presidente, se convirtió en realidad.
Con la muerte de Cano se me viene a la mente preguntas como: ¿qué viene ahora? ¿Cuáles podrían ser los espacios posibles, los de guerra o por el contrario los de la ansiada paz?. O tal vez espacios que no se han tenido muy en cuenta y que podrían surgir, como podría ser el tema de la barcimización de la guerrilla, este hecho se podría producir una desfragmentación entre las filas, lo cual podría llevar a que la mayoría de estos hombres que integran los grupos guerrilleros busquen un lugar entre las bandas criminales.
Seguramente se podría esperar una reacción negativa por parte de la guerrilla inicialmente, esto por supuesto podría conducir a que el ambiente de negociación que se venía dando, se congele temporalmente.
No estoy de acuerdo con que las Farc hayan llegado a su fin, como lo explica el analista Alfredo Rangel: “Esta muerte introduce a la guerrilla en una crisis de liderazgo y cualquiera que sea su remplazo no va a tener la legitimidad de la que gozaba Cano”. Porque siento que las Farc pueden reaccionar con más fuerza para tratar de mostrar que tienen representación y sobre todo para darse cuenta ante la situación por la que están pasando y necesitan hacerse sentir de alguna manera, me refiero a las bajas de los principales cabecillas de las guerrilla que se están dando últimamente y a los demasiados cambios que han tenido en un período muy corto: La muerte de Raúl Reyes, el ascenso de Cano a la comandancia general, la muerte de Iván Ríos, y sobre todo la del Mono Jojoy.
Adicionalmente a este tema se podría pensar que la muerte del comandante en jefe es algo que siempre se esta contemplando y seguramente el Secretariado ha venido preparando el terreno, aunque nunca antes les habían dado de baja a su principal cabecilla. Con respecto a esto hay que anotar algo de mucha importancia, y es que la guerrilla ya no tiene el poder para proteger a sus más importantes miembros, desde hace un tiempo para acá se ha dado de baja a sus principales cabezas, como paso con el Mono Jojoy en septiembre del 2010.
Las posibles candidaturas para suceder a Alfonso Cano podrían ser: Timoleón Jiménez, alias Timochenko; Luciano Marín Arango, alias Iván Márquez; y Milton de Jesús Toncel, alias Joaquín Gómez. Aunque no creo que puedan realizar el proceso de empalme con el nuevo jefe guerrillero tan rápidamente porque si, como dice la exministra Ramírez, “los llamados a suceder a ‘Cano’ no están en Colombia”; las Farc pasarían mucho tiempo sin un líder que las guie, lo cual puede llevar a la organización guerrillera a dos posibles escenarios: una desmovilización masiva, o el surgimiento de problemas internos, donde un grupo importante de hombres busquen negociar con el Gobierno y otro continúe con lo que se ha venido haciendo.
Otro punto para pensar en la opción de negociación, es que la línea o perfil de los posibles sucesores de Cano es más asequible a la negociación tanto Timochenko, como Luciano Marín, alias Iván Márquez. Ambos tuvieron un papel protagónico en los diálogos del Caguán, a diferencia de Cano, que se dedicó a crear su Movimiento Bolivariano.
Esperemos que la intención y la ideología de aquí en delante de las Farc sea con objetivos de reconciliación y acuerdos; los mensajes de Alfonso Cano en los últimos tiempos iban en ese sentido. “El diálogo es la ruta”, dijo hace poco más de dos meses, en el último mensaje que se conoció de él a través de un video en el que apareció sin camuflado, de hecho dijo que quería, “recordarle al presidente Santos que prometió dejar atrás los odios”.

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