La musa

por La hora del escarnio


Lagerfeld ha elegido a Freja. Ha sido su estilo, su belleza no convencional y su look andrógino lo que cautivó al diseñador y consolidó a la danesa como una de las top models más importantes del mundo. Su popularidad incrementó de la mano del diseñador y Chanel atrajo la atención inmediata de cientos de fanáticos hambrientos por el estilo clásico pero vanguardista de la famosa maison.

Louise Vava Lucia Henriette Le Bailly de La Falaise falleció hace unos días. Loulou, como era conocida, cumplió un papel determinante en la industria de la moda: fue la musa y la inspiración durante muchos años del  legendario Yves Saint Laurent. Aquella etérea e insipiracional mujer trabajó de la mano de Saint Laurent durante un largo periodo y fue incluso catalogada como “La única mujer inglesa auténticamente chic”. Loulou fue antes que Palermo, Deleveigne o la misma Hepburn una “it girl”. Su estilo, belleza, inteligencia y carácter atraparon a músicos y fashionistas contemporáneos. El legado de esta mujer es innegable.

Con un comunicado de prensa publicado a través de la fundación  Pierre Bergé-Yves Saint Laurent la noticia se dio a conocer. La casa expresó lo que alguna vez dijera Saint Laurent “Ella representará para siempre la quintaesencia de la bohemia ultra chic parisina, ella tenía un don que la hacía y la hará destacar aún más entre las musas: el encanto”.

Y es precisamente este “encanto” lo que caracteriza a mujeres como Loulou, pero más importante aún es el impacto que este tipo de mujeres genera en la industria. Ellas son definitivas, son necesarias. Ines de la Fressange para Lagerfeld (hace algunos años), Sophia Coppola para Marc Jacobs y la icónica Isabella Blow para McQueen son ejemplos de las musas y los diseñadores. La relación es fascinante, el resultado es deslumbrante.

Con colecciones sombrías, oscuras y místicas Alexander McQueen sedujo al mundo entero. Su secreto más allá de una vida llena de arte y una impecable técnica fue Isabella Blow. Esta inglesa, editora de moda y casa-talentos trabajó de la mano de McQueen, lo encaminó hacia un estilo particular y orientó su particular estética. El suicidio de ambos fue determinante en la historia de la moda y causó un impacto imperecedero.

Ha sido un factor que atrae la fijación mediática. No se discute la trascendencia de cada una de ellas en determinados personajes. La cuestión se fija, sin embargo, en el camino que cada una elige para ciertos diseñadores. Fue Blow quien encontró a McQueen, lo posicionó en lo más alto y, coincidencialmente o no, fue su muerte la que determinó el trágico final del diseñador.

A pesar de ser un caso particular, la tendencia es generalmente la misma. Lagerfeld, por su lado cambia constantemente de prototipo y precisamente hacia 1980 alabó a Ines de la Fressange a tal punto que se convirtió en centro de la industria, en el personaje más atraíble y con más atención. Su gloria duró poco tiempo, Lagerfeld la condenó y después de una disución entre los dos la fama de la francesa sucumbió.

Freja Beha ha sido su más reciente adquisición. Logró cientos de campañas y es actualmente la más buscada en cuanto evento de moda se presenta. Hace poco se anunció que dejaría de liderar las campañas de Chanel. ¿Sucederá lo mismo con la protegida del diseñador?

Todo es cuestión de tendencias. No solamente la moda es pasajera y revolucionaria, las modelos y las musas lo son también. El mundo y la industria requieren cada vez más de nuevos estereotipos que revolucionen como lo hace una prenda de Valentino o Tisci.

Paula Gómez

Anuncios