Santos y la marcha estudiantil

por La hora del escarnio


Por: Ricardo Durán Vergara

Editorial del periódico El Tiempo, Noviembre 11

El Presidente Santos y su ministra de educación, María Fernanda Campo, parecían muy firmes en cuanto a no dar marcha atrás el proyecto que reformaría la ley 30.  Sin embargo el pasado miércoles (un día antes de que los estudiantes hicieran la marcha nacional), Santos condicionó el retiro del proyecto: los estudiantes debían volver a clases y les garantizó que “el gobierno no les va a hacer conejo”.

Evitar las marchas y sentarse a dialogar con los estudiantes le sirve a ambos. A los estudiantes porque se les escucha y al presidente porque las marchas le perjudican su imagen, perjudican a su gobierno y a los estudiantes que sí quieren ir a clases.

Así las cosas, Santos con su declaración le quitaba cualquier legitimidad a la marcha de los estudiantes, pero también era un esfuerzo por seguir sumando puntos a su imagen favorable como presidente, por lo que no le vienen bien estás pugnas con los estudiantes. Y el hecho de invitarlos a un dialogo y que el país vea que los estudiantes ante la iniciativa del gobierno decidió salir a las marchas le hizo más bien que mal al presidente.

Además con todo el asunto de las manifestaciones y los daños ocasionados a los establecimientos comerciales y privados, le está causando una perdida de dinero al Estado y al distrito por lo cual al presidente no le convienen que se sigan haciendo más marchas. Sí bien es cierto que en la marcha del jueves los estudiantes se manifestaron de forma pacífica, hubo 22 personas detenidas y seis papás bombas explosivas.

También sale ganando Santos con el cese a las manifestaciones porque en su gobierno de Unidad Nacional donde no tiene oposición, no le sienta bien que aparezcan los estudiantes con una presión popular.

Finalmente con el retiro del proyecto hay dos puntos fundamentales. Por un lado está el inconveniente económico. Pues qué va a hacer el gobierno para solucionar el tema de los recursos que requieren las universidades y que estaba resuelto en el proyecto a la reforma. Y los estudiantes que ya demostraron saber hacer protestas, ahora tiene que ir al campo de la negociación y saber hacer propuestas, estar enfocados en la ley de educación y no extralimitarse pidiendo más de lo que pueden lograr.

 

 

 

 

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