Duelo de titanes

por La hora del escarnio


Editorial de El Espectador, 2 de noviembre de 2011

Todo parece indicar que a Santos le llegará la oposición de manos de su mentor

Tener oposición es algo importante en cualquier gobierno, pues siendo todas todas las acciones del gobernante  minuciosamente observadas y listas para ser criticadas, existe para éste una presión para actuar de la mejor manera posible.

La Unidad Nacional parecía carecer de tal oposición hasta el momento, lo que, por un lado resulta ser positivo, pues es un intento por conciliar y tener en cuenta diferentes puntos de vista a la hora de gobernar. Sin embargo, también resulta preocupante el hecho de que precisamente no exista esa contra-parte lista para cuestionar cada movimiento del presidente, esa oposición que es fundamental en una democracia.

Pues parece ser que ahora esa oposición empezará a surgir liderada por quien ayudó a Santos a llegar a la presidencia. Tal vez es temprano para decir que Uribe realmente se convertirá en la oposición del actual gobierno, sin embargo sus constantes manifestaciones de inconformidad con éste  llevarían a pensar que el ex mandatario podría llegar a hacer oposición dentro del partido de la U, junto con la porción uribista de este, que no es nada despreciable.

Que el uribismo se convierta en la oposición de Santos podría ser positivo por el hecho mismo de crear una oposición sólida, lo que beneficiaría en sí a la diversidad política y a la democracia, pero los motivos para crear esta oposición podrían ser el talón de Aquiles, en las intenciones del ex presidente.

No están muy claros los motivos que llevarían realmente a crear una oposición, puesto que los argumentos del ex presidente no son realmente sólidos y aunque se basan en la gestión de Santos, se podría decir que las diferencias son más de carácter personal, lo que no sería suficiente para crear una buena oposición.

Pero sí sería interesante que tal oposición se diera y que esta  fuera de una postura política similar a la del gobierno, es decir que tanto el gobierno como la oposición fueran de derecha, cosa que no se ha visto en nuestro país hasta el momento.

Todavía es muy pronto para interpretar las acciones de Uribe como un inicio de oposición, pero lo que sí está claro es que éste no tiene intenciones de abandonar la vida política por el momento. Convertirse en presidente del partido de la U y liderar la oposición podría tal vez reactivar su influencia política y podría ser determinante para las elecciones presidenciales en el 2014. Para él los beneficios serían importantes, falta ver lo que estas acciones del ex mandatario le pueden aportar al bienestar del país.

Por: Daniela León Angulo

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