Trabajo Final Jose Ricardo Zuluaga Velez

por La hora del escarnio


Internacional

Mary Anastasia O’Grady es miembro de The Wall Street Journal y del Consejo Editorial y de Redacción de ‘El Diario de América’ o ‘Americas Daily’  un subgrupo de ese mismo periódico. Escribe una columna semanal que aparece los viernes,  y que es traducida al español,  se ocupa de la política, la economía y los negocios en América Latina y Canadá. Se convirtió en miembro del Consejo de Redacción en 2005.

En 1997, O’Grady fue premiada por la Sociedad Interamericana de Prensa por sus editoriales y en 1999 recibió una mención honrosa en la opinión de la SIP premio mejor categoría. En 2005 ganó el Premio Bastiat para el periodismo, que distingue a los escritores que promueven las instituciones de una sociedad libre. O’Grady, es licenciada en Inglés de Asunción College y un tiene maestría en administración de negocios con énfasis en gestión financiera de la Universidad Pace.

La información de su vida privada en cuanto a edad, nacionalidad y familia es remota por no decir insuficiente, sin embargo y por sus escritos y archivo fotográfico, se estima que se trata de una persona en la línea de los 50 años, de nacionalidad estadounidense pero con fuertes raíces latinas.

Las columnas de O’Grady  se caracterizan por tener un análisis crítico de la coyuntura internacional, enfocada principalmente en América Central y América Latina. De derecha, fuertemente conservadora y defensora arraigada del capitalismo como modo de producción. Sus escritos se caracterizan por una fuerte oposición al modelo político y económico socialista  predominante en algunos países de Latinoamérica.

Su posición radical y fundamentalista entorno a los temas que aborda se debe en parte al medio para el que escribe y en parte a una aparente familia tradicional conservadora que le infundó dichos valores

The Wall Street Journal (WSJ) es un periódico financiero que data desde el 8 de julio de 1889, fundado por la empresa estadounidense Dow Jones & Company. Su sede está en la ciudad de Nueva York y su tendencia es conservadora. Tiene una circulación de mas dos millones de ejemplares diarios y ha ganado el premio mas importante de periodismo 33 veces, premio Pulitzer.

El periódico sufrió una seria crisis al inicio de la década de 1990, habiéndose pensado inclusive en una reducción severa de la circulación del periódico o en la posible venta de la empresa que lo publica. No obstante, la expansión posterior del periódico hizo que éste subsistiera, incorporando ediciones regionales destinadas a Europa, Asia Oriental y América

Anastasia, empata a cabalidad con el lineamiento político y económico del diario, el cual se caracteriza por promover y apoyar el libre mercado, el capitalismo y el liberalismo económico, situación que se refleja en sus editoriales, artículos económicos y en sus páginas de análisis político sobre asuntos estadounidenses y mundiales. Dicho esto, es evidente que el ordenamiento del periódico no discrepa con los pensamientos ideológicos de esta escritora y por el contrario, su labor ha sido de gran ayuda para llevar la voz del medio a la región suramericana.

Sus columnas se ven afectadas positivamente por el medio que de cierta manera respalda su opinión. O’Grady tiene control independiente y el aval del periódico para decir lo que dice, pues aunque el consejo de redacción poca interferencia tiene en la opinión  de sus columnistas, Mary Anastasia conoce muy bien la línea editorial del medio al hacer parte del consejo editor, lo que devela un vinculo estrecho del periódico con la escritora  generando cohesión y coherencia hipertextual.

O’Grady escribe para el ala republicana de Los Estados Unidos y el público de derecha Americano. En  Wall Street solo escriben 9 columnistas y es uno de los periódicos más leídos de EE.UU, lo consultan importantes asesores políticos y de gobierno para poner al día a los candidatos en campaña a gobernaciones, alcaldías y presidencia. También es leído por bolsistas, economistas, gerentes del sector financiero y académicos de todo el mundo. Sus escritos generan principal discordia entre los seguidores del régimen de la izquierda venezolana, ecuatoriana y en el régimen cubano. Sus directos opositores en EE.UU. son los demócratas.

La ideología de su público va muy acorde con la línea editorial del diario, por lo que sus columnas generalmente gozan de mucha aceptación entre los lectores quienes hacen comentarios  habitualmente positivos donde apoyan la hipótesis de O’Grady  y soportan sus argumentos  con hechos históricos. No obstante, Mary también tiene opositores en muchos  países, situación que se puede ver reflejada en críticas que se le hacen en portales y algunas redes sociales.

“El articulito de O’Grady dice una pila de cosas sin sentido pero que en todo caso merece la respuesta inmediata de cualquier venezolano que quiera a su patria o de cualquier extranjero a quien le ofendan las injusticias (…) combatimos desde el año 2002. Lo hacemos ad-honoren, de gratis, motivados solo por amor a la patria de Bolívar” Portal: aporrea.org

La relación de Mary Anastasia con su público no es muy clara, pero por intervenciones públicas de la autora, se percibe una personalidad fuerte y dominante, una mujer decidida y de convicciones a la que no le afecta del todo lo que los detractores piensen de su ideología pero que si se informa, conoce y refuta las criticas que otros le hacen.

Por lo general la estructura de sus columnas esta presentada sobre una tesis que fundamenta sobre hechos históricos y experiencias comprobables aprehendidas en la academia, se vale de contra argumentos y testimonios de autoridad para sustentar sus juicios y maneja una voz clara que se siente a lo largo de sus textos, en los que prevalecen un buen inicio y cierre de columna.

Si no se conoce mucho de economía o política internacional el lector puede quedar desorientado y perdido pues parte de conocimientos altamente refinados y de una estructura argumentativa y retórica no apta para toda persona. Un estudiante bachiller o una ama de casa pueden no entender nada de sus escritos.

Su argumentación esta basada en argumentos históricos y de autoridad, por lo que por ejemplo, para hablar de desarrollo sostenible, se basa en importantes expertos en el tema y en países que han adoptado este modelo con resultados satisfactorios. Dado estos dos tipos de argumentos que utiliza, sus columnas pueden resultar un tanto somníferas y aburridas pues aborda muchas cifras, fechas y hechos históricos con los que algunos pueden sentirse no identificados, sin embargo, su argumentación es concreta e impecable. Su estilo es muy tradicional, el ritmo de sus columnas se ve interrumpido por el alto contenido de contexto histórico y cifras. Sus figuras literarias predilectas son la ironía, la sátira y la hipérbole.

En ocasiones el uso de estos recursos literarios es muy familiar por lo que el lector identifica rápidamente su punto, pero en otras, se hace alusión a términos extravagantes y extraños para algunos. He aquí un ejemplo:

“Desperado” en inglés suena como “desesperado” en español. Pero, entre algunos de sus sinónimos en el idioma de Shakespeare se consiguen los siguientes términos: criminal, fuera de la ley, pistolero, bandido, pistolero y corrupto.

Identificar lugares comunes en el ámbito internacional es una tarea mucho mas compleja sin embargo el mas evidente que se establece es la justificación de la política internacional del gobierno de los Estados Unidos muy marcada en sus escritos.

Algunas de sus falacias argumentativas son las comparaciones o generalizaciones erróneas con la que algunos pueden no encontrar ninguna relación, ciertos podrían considerar que sus afirmaciones incitan a prender una hoguera entre naciones vecinas con ideologías encontradas, pero de todos modos, Anastasia es muy precisa en sus afirmaciones y por lo general una comparación viene presidida de un hecho sin precedentes que lo soporta.

Finalmente, Mary Anastasia O’Grady juega el papel de la cuota de derecha latinoamericana que usa el medio para instaurar su voz en diferentes regiones, esta periodista ha sido reconocida internacionalmente con importantes galardones que premian su gestión como comentarista de la coyuntura política. Su lineamiento ideológico empata con el modelo norteamericano de la libertad de prensa e instituciones y su formación académica la utiliza para defender la libre competencia en el modelo de producción capitalista.

Nacional

Miguel Gómez Martínez tiene 50 años, es bogotano y creció en una de las familias conservadoras tradicionales del país. Su padre es Enrique Gómez Hurtado un reconocido dirigente conservador. Su tío, Álvaro Gómez, fue una víctima mortal de la violencia bipartidista, su magnicidio fue catalogado como un crimen de Estado. Su abuelo fue Laureano Gómez presidente de Colombia de 1950 a 1951. Gómez Martínez es considerado un delfín político.

Miguel es bachiller del colegio San Carlos y profesional en Economía del Instituto de Estudios Políticos de París. Tiene dos maestrías; una en Ciencia Política y  la otra Economía Internacional. Ha desempeñado cargos como la presidencia de ASOCOLFLORES, la Presidencia de BANCOLDEX, ha sido vice contralor, embajador de Colombia en Francia y director de la Cámara de Comercio Colombo Americana.

Lleva más de 20 años en la academia, ha sido vicerrector, decano y profesor de prestigiosas universidades de la ciudad de Bogotá. Hoy continua en la docencia y es representante a la cámara por Bogotá, donde llegó siendo cabeza del partido de la U con más de 44.400 votos. Es columnista del diario económico Portafolio y del portal Kien y Ke.

Miguel Gómez Martínez es un columnista de derecha, que escribe para personas que no tragan entero, en sus columnas prima el incomodar a los que no están de acuerdo con su tesis, es un excelente escritor y le gusta ser innovador en el enfoque de sus temas.

Gómez, habla desde la perspectiva de una persona ilustrada, con un núcleo enteramente conservador y una familia de leyes reaccionaria ante una violencia que les ha tocado sufrir en carne propia. Es crítico ante los temas que le conciernen o domina, estos son: Política, economía y educación tanto nacional como internacional.

Políticamente hablando ha tenido acercamiento con los últimos dos presidentes de turno. Fue asesor de Juan Manuel Santos cuando este era ministro de comercio exterior, y el expresidente Uribe por su parte, lo designó embajador de Colombia en Francia. A ambos les guarda un infinito respeto y admiración como me lo expresó puntualmente, sin embargo, esto no ha coartado las críticas a sus gobiernos.  Ha reprochado del gobierno  Uribe el manejo de la diplomacia internacional y a la gestión en obras de infraestructura. A Santos le recrimina su idea temprana de reelección y la designación de su fórmula vicepresidencial.

Sin embargo, sus críticas a los mandatarios no buscan  desprestigiar o descalificar a ninguno de los dos, son de forma y no de fondo, pues se evidencia una clara empatía con sus propuestas políticas; sus comentarios fuertes los deja para la oposición.

En otros temas que tocan directamente sus ideologia es mucho más agresivo y contestatario, estos son, temas relacionados con la violencia, las guerrillas de izquierda, las injusticias en los procesos penales, los abusos de dirigentes políticos e incluso la mala educación. Sus opiniones son pesadas y molestas para los que no comparten su retórica, a tal punto que ha recibido amenazas de muerte en su contra y se ha tenido que ausentar del país en algunas ocasiones.

Como académico, es una persona dedicada por lo que le ofende que lo desprestigien y descalifiquen con comentarios como los de la Mesa Amplia Nacional Estudiantil en los que aseguran que ‘Los representantes de la U no se tomaron el trabajo de leer la reforma educativa’ pues asegura que es profesor universitario hace 30 años y que no solo sabe, sino que sabe mucho de lo que está hablando.

Miguel Gómez, escribe para dos medios completamente diferentes, el primero es el diario Portafolio de La Casa Editorial El Tiempo. En este diario solo escriben columnistas de alto perfil, con reconocimiento nacional y destacados por ser grandes profesionales con experiencia y razones de fuerza para hablar de economía nacional y global. En este diario Miguel escribe junto con ministros, embajadores, reconocidos académicos, senadores, importantes consultores y reconocidas figuras del sector privado. Sus columnas son netamente económicas y están dirigidas a analistas financieros, banqueros, bolsistas, dirigentes y propietarios de empresa.

Kien y Ke es un medio mucho más alternativo, donde escriben columnistas de toda índole. Se definen como una revista digital independiente inspirada en la curiosidad. Es un medio más ligth, donde todas las noticias tienen cabida (tecnología, entretenimiento, política, mundo) acompañadas de un alto contenido gráfico.

En ese contexto, las columnas que escribe Gómez Martínez para este medio abordan la coyuntura nacional y son escritas en un lenguaje más cotidiano. Miguel es una persona que sabe adaptarse a su medio y a sus lectores, por lo que las diferencias entre sus columnas de Portafolio y Kien y Ke se pueden identificar sin lupa y drásticamente.

En este medio su público es menos refinado, de allí parten la mayor cantidad de críticas y no solo tiene seguidores sino, grandes opositores. Al preguntarle a Miguel sobre quien cree que son sus lectores, este contestó puntualmente:

‘Me lee mucha gente que no está de acuerdo conmigo y que me regaña durísimo. Por los comentarios es que yo tengo una visión de quienes son los que me leen, escribo para gente que no le gusta pensar como todo el mundo, pero yo si aspiro que cada que escribo una columna la gente diga oiga yo no había pensado en eso, ni en ese ángulo de ataque”

Sin lugar a dudas, Miguel recibe fuertes comentarios en sus columnas, pero a eso se someten casi todos los columnistas del país. Entre sus lectores se pueden vaticinar están políticos tano de derecha como de izquierda, estudiantes universitarios, dirigentes políticos, financieros y académicos. Puede ser mayoritariamente leído entre los estratos 4, 5, 6 que es al público al que se dirige la revista.

La relación con sus lectores es muy limitada, como el mismo lo afirma:

“Una de las características de Colombia es que a la gente que le parece buena una columna nunca lo dice, o lo dice rara vez, entonces yo no tengo sino la retroalimentación negativa, pero las criticas le permiten a uno pensar y entender lo que la gente está pensando, yo no escribo para ser monedita de chocolate, yo escribo para decir lo que pienso”

Gómez tiene un gran número de seguidores y detractores, sin embargo, gran parte de las críticas que se le hacen parten de su pasado, su familia y su partido y no de la esencia misma de sus textos.

“Los comentarios rara vez son a fondo y muy frecuentemente son a la persona, si escribo algo sobre la selección de futbol, entonces me hablan de que mi abuelo es el causante de la violencia en nuestro país, esto es muy propio de los colombianos, descalificar a la gente no por lo que piensa sino por resentimientos históricos”

 “Me entristece que los comentarios no sean: Sobre lo que usted dijo no estoy de acuerdo por esto. Los comentarios son: No estoy de acuerdo porque usted es un facho, godo, retrogrado, cavernícola… me parece que eso no contribuye nada al debate”

 Lo que explica Gómez Martínez se puede corroborar en casi todas sus columnas como en la titulada ‘Apretar la tuerca’ con comentarios como el de Diego Gutiérrez Torres:

“El nieto de MONSTRUO.”

Es importante aclarar que Miguel no participó de la vida política de su tío Álvaro Gómez ni mucho menos de la de su abuelo Laureano Gómez, pues cuando este murió Miguel tenía 4 años de edad.

Este representante a la cámara es una persona que persuade a su público no solo con una gran trayectoria política que lo legitima con razones de peso para decir lo que dice, sino también, a través de una estructura argumentativa solida donde prevalecen los argumentos de autoridad y basado en hechos y datos, no obstante, nunca abandona las comparaciones y relaciones causales para enlazar sus textos. Es una persona de hechos concretos.

Su estilo es muy convencional pero no por eso aburrido, sus columnas tienen preguntas y metáforas con las que el lector se puede sentir o no identificado, que hacen del texto  agradable y fácil de leer. No cae en la trampa del pragmatismo pues sus contextos son breves, defiende su tesis a través de razonamientos ordenados

Las falacias a las que puede recurrir son errores en la generalización y el proporcionar muchos argumentos a favor sin resolver argumentos en contra, por lo que se podría creer que la información esta sesgada.

El enfoque de sus columnas es creativo e innovador, no es un escritor de lugares comunes, por ende, ni sus temas ni sus textos buscan alagar o ser cómodos para todos, sino por el contrario aspira a desequilibrar e incomodar.

“me gusta cuanto termino la columna, la releo  y digo: Esto no le va gusta a alguien, ahí creo que he cumplido mi misión de comentarista de la actualidad”

Miguel es una de las cuotas de derecha del medio que respalda al gobierno y es contestatario ante la oposición,  pocos se escapan de sus críticas cuando así lo concierne. No se trata de un político servil sino de un crítico sensato, juicioso y reflexivo listo a lanzar sus dardos.

Columnas Nuevas

Inundados sin salvavidas

En Colombia, cada año los habitantes de diversos sectores vulnerables del país son víctimas de los destrozos de la naturaleza propiamente con ola invernal. El desbordamiento de ríos, los deslizamientos de tierra, los trancones y las pérdidas humanas y materiales son el pan de cada día en diversas urbes de la nación. Los afectados, no conformes con la tragedia del invierno que tienen que vivir en carne propia también se tienen que enfrentar a la indiferencia estatal.

Las aguas que se desplazan indiscriminadamente por todo el país, no distinguen estrato, raza, ciudad o sexo. Sin embargo, la naturaleza no es la única responsable de esta situación. Por un lado, el fenómeno de la niña no nos coge por sorpresa ya que había sido profetizado con varios meses de anticipación y aun así el gobierno no tomó las medidas pertinentes para hacerle frente al invierno, o al menos la ciudadanía no pudo disfrutar de un sólido y eficaz plan de contingencia.

Por otro lado, y como si se tratara de un tema de menor importancia, el gobierno en cabeza del presidente Juan Manuel Santos no solo fue negligente en personificarse de tragedias como la de Manizales, Cali, la vía a la línea, Santander y la sabana de Bogotá entre muchas otras, sino que rechazó categóricamente la opción de decretar la emergencia invernal. No sé si por tosquedad o por ignorancia, pero el presidente no se dio cuenta que mientras el alertaba a la reina Isabell II sobre la miseria y paseaba elegantemente por la alfombra roja inglesa los colombianos nos encontrábamos con el barro al cuello. Yo le agradezco al presidente que la reina Isabell II esté enterada de la situación de los Colombianos, pero la quisiera ver con bota cauchera, plástico y pala sacando lodo.

La situación es preocupante y la inoperancia del gobierno no solo ha cobrado vidas inocentes sino que tiene colapsado a todo el país. Gobierno y autoridades estaban avisadas y aun así decidieron hacerles conejo a los colombianos con 74 obras de infraestructura en todo el territorio nacional previstas para mitigar el invierno; así lo denunció el Fondo de Calamidades y la asociación Colombia Humanitaria. ¿Quién les responde a los familiares por sus muertos? ¿Quién asume las pérdidas millonarias para la nación?

Es imprescindible y perentorio que se haga claridad sobre los responsables directos e indirectos ante la negativa de realización de la obras, pues en este caso no se trata de un tema de movilidad ni de un carrusel de contratos nacional, sino de la vida misma de cientos de colombianos.

Si bien es cierto que la vulnerabilidad en Colombia es bastante alta por sus condiciones geográficas y demográficas, también lo es, que el gobierno es directo responsable del desamparo en su obligación constitucional de velar por el bienestar de los ciudadanos que residen es su territorio. Si el presidente no para de viajar y le pone la cara al invierno, cuando llegue no va necesitar un avión sino un barco presidencial.

A Plomo Herido

A plomo herido.

Columnas Modificadas

Tayrona el paraíso privado de los mochileros

La construcción de un hotel de 7 estrellas no es el verdadero problema del Tayrona.

Primero, el 95% del parque es privado el 5% restante es del estado. Segundo, la ridícula afluencia de visitantes se contrasta con el escaso monto de ingresos que obtiene el parque anualmente.

Para 2010 al parque lo visitaron 238.332  personas y en lo que va del presente año solo 123.008 viajeros han acudido a nuestra reserva natural. Cifra que produce lastima equiparada con viajes a territorios indígenas como Machu Pichu en el Perú y a destinos ecológicos como la Red de Parques Nacionales Naturales de Costa Rica.

Riviera Maya, México, reúne estas dos características, (parque ecológico y territorio indígena) mide menos de la mitad del Tayrona y residen cerca de 50.936 hablantes de la lengua indígena. Recibe al año más de 4.7 millones de personas y cientos de millones de dólares producto de ingresos por ecoturismo.

Los jóvenes, que  no defienden el parque, tampoco lo visitan. Para la primera mitad de 2011, solo 2,057 visitas corresponden a niños y estudiantes según la Unidad Administrativa de Parques Nacionales Naturales.

Y digo defienden porque de los que se manifiestan contra el hotel, nadie habla de las 50 hectáreas permitidas y 83 tomadas ilegalmente por el ‘Relleno Sanitario de Palangana’ o basurero de Santa Marta,  ubicado a la entrada del parque Tayrona. Me pregunto: ¿Qué causa mayor daño ambiental la podredumbre de un basurero o un hotel ecológico?

La consulta previa a los pueblos indígenas que allí residen es un pilar del proyecto. Segundo, la empresa Six Senses es reconocida internacionalmente por contar con la asesoría y aprobación de la NatGeo donde certifican no usar químicos, reciclar y protegen fielmente las reservas naturales, además de generar grandes oportunidades de empleo.

El hotel abriría posibilidades para internarse en tan anhelado paraíso natural a visitantes de alto perfil como lo ha hecho un sinfín de países con su biosfera sin quitársela a los que cada año pueden visitar el parque. ¿Si existe un terreno en el parque de 133 hectáreas para arrojar basura, por qué no adaptar un espacio para instaurar un gran hotel que promueva el ecoturismo en Colombia?

El parque actualmente produce 679.334 millones de pesos  al año (2010) insuficientes para cubrir la demanda de 19.000 hectáreas de reserva natural entre fauna y personal de cuidado.

La baja afluencia de público se debe a las incomodidades y falta de hospedaje. Los turistas, cual mochileros, tiene que decidir entre, una visita relámpago de medio día o dormir en cabaña, hamaca o carpa. El hotel, es una alternativa para un país con un activo ambiental tan grande como Colombia de explotar sus riquezas naturales y producir valiosos ingresos. Los únicos que están privatizando el parque son aquellos celosos y fundamentalistas ecológicos que no permiten el progreso y el adentramiento  en el parque a los que queremos visitar mas no dormir como mochileros.

Un llamado a la prudencia

Los estudiantes, sordos o tercos, decidieron continuar las marchas después de que el gobierno nacional dio fin a la reforma educativa con la condición de que volvieran a clase y mitigaran las protestas. Osados, los manifestantes decidieron adoptar el valor como hijo de la prudencia y no de la temeridad.

Argumentando que la reforma a la ley 30 de educación no es el único motivo de la protesta, y ahora una llamado internacional, decidieron desafiar  gobierno, presidente y ministra quienes desesperados ante la presión estudiantil , se la jugáron con lo que podría, ser o no, su última carta.

No sorprende la actitud retractiva del gobierno de Unidad Nacional, quien en su afán por disolver todo tipo de oposición y de hacer más, no termina complaciendo a nadie. Sin embargo, la propuesta de Santos, no era nada descabellada; los estudiantes querían ser oídos, se oponen a la reforma y quieren participar en la consolidación de una nueva ley de educación.  Eso es lo que ofrece el gobierno: estancamiento y dialogo.

He ahí el primer punto que deslegitima las protestas. Con lo logrado durante meses por las marchas juveniles, existe un punto en donde se debe parar para lograr una transformación; ese espacio es precisamente , cuando la audacia es prudencia y no existe motivos para protestar pues está abierta la posibilidad de conciliar y negociar.

El segundo error, radica en que la tarima lejos de ser un ring para combatir la desinformación, apoyar a los estudiantes y objetarse a la reforma educativa, se puede estar convirtiendo en un espacio similar al coliseo romano en donde los encargados de tomar el micrófono y hablar en pro de la educación no son los afectados estudiantes, sino, los cesares de la política, presididos por organizaciones con fines particulares, representantes a la cámara y ex senadores que hacen de la protesta en plaza un escenario de politiquería y proselitismo político donde sobra tiempo hasta para hablar de salida negociada del conflicto armado, TLC y política anti yankee-imperialista.

Audazmente, estos políticos se aprovechan y manejan a los jóvenes enfurecidos a su antojo, que gozan del espectáculo mientras repiten recíprocamente el discurso político de los subidos en tarima.

Ni gobierno ni estudiantes consideraran la prudencia como el más excelso de los principios. Lo preocupante es que el llamado estatal a los estudiantes hace parte de la cobardía y temor a la protesta estudiantil y no a la convicción en lo errado de sus proyectos, de otro modo no abrían condicionantes.

La puja gobierno-estudiantes continua encendida en una lucha de poderes disfrazada  donde los implicados se desafían y retan intentando demostrar quién es el más fuerte. Los estudiantes, por su parte, continúan marchando y  le mezclan a la prudencia un grano de locura, mientras el gobierno temeroso, apacigua la reforma y se consolida como el gran perdedor de la puja. ¿Quién le incumple a quién?

@joserrizuluaga


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