por La hora del escarnio


INTERNACIONAL: Hilary Alexander


Editoras de moda como Anna Wintour y Anna DellaRousso acaparan la atención mediática de la industria entera. Su presencia en desfiles, eventos y cualquier tipo de reunión es imprescindible, son invitadas de honor y reciben los mejores asientos y atención sin importa el lugar o el acontecimiento. Y si bien su popularidad es mundial, existen varios talentos detrás de publicaciones tan importantes como The Fashion Telegraph o Vogue.

Hilary Alexander es una de las editoras y columnistas más importantes y destacadas de moda en el mundo entero. Su trayectoria, llena de reconocimientos, aseguró un nuevo camino en la industria: dio credibilidad a quienes hablan de moda. Dejó a un lado las concepciones frívolas y subjetivas que se daban a colecciones enteras o sucesos impactantes.

Nacida en Nueva Zelanda pero criada en Inglaterra, Alexander ha sabido consolidarse como la periodista de moda más influyente en el país británico. Su carrera inició como profesora de periodismo y hoy en día hace parte de “Daily Telegraph”, uno de los periódicos más importantes en Europa y el Reino Unido. Esta periodista de 67 años se desempeña como directora de la sección de moda desde hace 26 años. Su formación como periodista ha estado vinculada con su carrera como académica. Ha sido condecorada con el título de “Profesora visitante de la Universidad de Artes” de Londres y ha sido homenajeada como “Periodista de moda del año” en dos oportunidades.

Su pasión por la moda y el periodismo han sabido destacar a Alexander dentro de un círculo exclusivo de periodistas de esta industria. Y precisamente sus columnas y la mayoría de sus trabajos han acertado dentro de la fantasía del mundo del diseño y las tendencias. Sus columnas para el Fashion Telegraph se destacan por su exclusividad, por la primacía de artículos y piezas únicas, objetos de deseo que unos pocos tienen pero que alcanzan a ilusionar a varios. Hilary Alexander comunica al mundo lo que está en las fases primeras de creación, lo que ha de marcar la pauta y lo que tarde que temprano llegará a las tiendas.

Precisamente, esta manera en que Alexander acerca el mundo de la moda al público en general es su estilo particular. Cada palabra en sus columnas está previamente pensada y analizada, debe ser entendida y atraer a la mayoría de lectores. Sin embargo, el estilo que promueve la británica  apunta a aplaudir o desacreditar todo tipo de talentos. Con artículos que alaban las creaciones de Ghesquiere o que critican a jóvenes como Wang la periodista incluye un nuevo concepto al periodismo de moda: la retroalimentación objetiva en el arte de crear.

Los argumentos de Alexander en cada columna apuntan directamente a esto. Su participación en eventos y sus entrevistas a grandes de la moda influyen decisivamente en sus propuestas, es clave para la periodista involucrar personalidades y creaciones.

El público hace parte de este juego que plantea Alexander, espera con paciencia por sus comentarios, sus percepciones sobre nuevas tendencias o colecciones específicas. Este es el concepto que propone y defiende la periodista y que ha alcanzado, sin duda, un impacto determinante en la industria. Su capacidad para criticar de acuerdo a patrones comunes y normales del diseño y la manera como se aprecia.

Sus columnas se dirigen sin duda a un exclusivo grupo de seguidores, interesados en  moda y seguidores de tendencias. Aunque The Fashion Telegraph apunta exclusivamente a la moda, sus creadores y  celebridades, la línea editorial se destaca por su imparcialidad a la hora de desarrollar ideas. No hay puntos en común ni patrones previamente determinados, al igual que la industria, los editoriales de moda responden a nuevas cosas cada vez, a nuevas visiones de ver el mundo y de promover estilos.

Alexander escribe desde un espacio privado que se adecúa a cierto tipo de editores, los más reconocidos. Y es precisamente su posición la que garantiza escritos objetivos y precisos. Sin tener una ideología en particular o una línea por seguir,  la autora contrae una libertad necesaria para una escritora de la industria.

Las columnas que desarrolla para el Fashion Telegraph han variado a través de los años y ahora se estructuran de acuerdo a artículos o piezas en particular. Su trayectoria se enfoca por ahora en dirigir la sección y responder a escritoras sobre temas en particular. Sin embargo, la mayoría de sus escritos hacen parte de una memoria colectiva en la industria. Han pasado a ser reconocidos y constantemente leídos en el mundo entero.

El estilo que propone Alexander es preciso pero por encima de todo es crítico. Su opinión es desarrollada a lo largo de sus textos y se argumenta de manera clara. Cada escrito es leído por miles de personas y apunta a revelar el trabajo dedicado en colecciones o en piezas particulares todo con un recorrido extenso y una participación activa y constante en el mundo de la moda.

De allí que el contenido que desarrolla en sus columnas reflejan de cierta manera su experiencia y la historia de la cual ha sido partícipe. Mientras que desarrolla y estructura sus escritos  Alexander hace uso de un bagaje amplio que certifica un conocimiento sobre lo que está hablando.

Esta Nueva Zelandesa tiene capacidades que pocos presentan, su trayectoria en la industria de la moda, su conocimiento y su objetividad hacen parte de una serie de cualidades que la consolida como una de las editoras con más credibilidad y reconocimiento. Alexander ha alcanzado lo que pocos han hecho, unir el arte de la moda con la fantasía literaria que el trabajo periodístico supone.

 Paula Gómez

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