Una vergüenza de alcalde

por La hora del escarnio


No podría decir si el actual alcalde de Cali, Jorge Iván Ospina, es mejor o peor que el anterior. Valga aclarar que el ex alcalde de Cali, Apolinar Salcedo, es ciego, y que además no salió muy bien librado de su período de gobierno precisamente por su dudosa rectitud y transparencia. Es decir que el requisito mínimo para que Ospina sea peor alcalde que Apolinar, es que además de ciego también sea sordo, o tenga algún tipo de discapacidad similar.

En la Feria de Cali del año pasado se celebró un evento que, aunque relativamente nuevo, es representativo de la cultura vallecaucana y en especial de la caleña; el salsódromo.

Este año, a diferencia de los dos anteriores, el personaje que tenemos los caleños por alcade, Jorge Iván Ospina, decidió que el evento público -por supuesto que es público- organizado por la alcaldía de la ciudad, iba a poder ser disfrutado exclusivamente por las personas que pagaran por palcos.

Pues resulta que los palcos costaban la suma de $64.000 por persona y si alguien quería ver el espectáculo pero no tenía esta cantidad para pagar, pues simplemente no podía ver nada. Y es que nuestro querido alcalde se aseguró de que estas personas no pudieran ver, pues mandó a instalar unas vallas o tablones en las graderías para que, literalmente, no se alcanzara a ver nada del espectáculo.

Hay una foto rotando en internet en la que se ve a los caleños del “pueblo” sentados a orillas de un caño, amontonados para poder ver algo del show que la alcaldía de su ciudad, y por el cual pagaron impuestos todo el año, los privó de ver.

Y para colmo de males, también hay un video en el que un reportero le pregunta a Ospina acerca del elevado precio de los palcos del salsódromo. La respuesta que recibió el reportero caleño fue que “64.000 no es taaaan caro” en un tono tan cínico, que fue lo que más me ofendió de su respuesta. Ahora, ¿$64.000 no es tanta plata? Creo que prefería a nuestro ex alcalde ciego y ladrón que este tipo bruto y arribista.

¿En qué cabeza cabe cobrar por un evento que es de la ciudad, que fue costeado por los impuestos de la ciudad cada día del año y que además siempre había sido abierto al público? $64.000 es más que el subsidio de transporte de una persona en un mes, lo que significa que para muchísimas personas- la mayoría del pueblo caleño- disfrutar de los espectáculos de la feria de su ciudad era sencillamente imposible.

Y para empeorar el panorama, Ospina mandó a cortar varios árboles de la calle Pasoancho de la ciudad, solo para poder instalar los palcos con los que se iba a hacer su aguinaldo. Qué desastre. Solo pasar por esta calle, de la cual vivo muy cerca, me recuerda semejante escena tan bochornosa.

Y no es que yo sea la persona que se preocupe por las grandes causas o que busque pelear por los derechos violentados de las personas. Mi mayor problema con esto es que siento que en Cali vamos de mal en peor y eso sí no puedo evitar ignorarlo.

En el pie de foto de la imagen que circula en Facebook dice algo como “cada pueblo tiene el gobierno que se merece”. Mas yo espero que esta sentencia no se aplique con los caleños, o por lo menos no del todo, pues de lo contrario sería aún más desalentador de lo que ya es la situación de la ciudad.

Soy de Cali y amo a Cali, pero me avergüenzo de los dirigentes que hemos escogido para que nos gobiernen en los últimos años. Todo hay que decirlo.

 

María Paula Borda E.

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