Propuesta caótica para Bogotá

por La hora del escarnio


El Alcalde anunció esta semana que buscará peatonalizar la carrera séptima, desde la Calle 26 hasta la Plaza de Bolívar, por la demolición del puente ubicado en ese sector. Peatonalizar ese tramo de esta vía principal, por seis meses, desataría un caos en la movilidad.

Cada día, salen a las calles de Bogotá 1.4 millones de automotores que congestionan las estrechas avenidas de la ciudad. Estudiantes y trabajadores,  toman la avenida séptima rumbo a sus destinos entre el caos de una ciudad inundada por interminables trancones.

Nos encontramos en una ciudad enfrentada a un grave atraso en la infraestructura vial. La demora en la entrega de las obras del sistema masivo de Transmilenio de la calle 26, el insuficiente mantenimiento a la malla vial de la ciudad y la falta de una organización de los buses de transporte público generan que un bogotano tenga que gastarse, varias horas al día, para llegar a su destino.

Si en una ciudad como la nuestra, donde según estudios del Fondo de Población para Las Naciones Unidas (UNFPA), el tiempo promedio que gasta un bogotano para llegar a su trabajo es de 90 minutos ¿Cómo pretendemos llegar a nuestras casas si se va peatonalizar una de las avenidas más importantes de la ciudad? Tendríamos que aguantarnos más de tres horas en un trancón por vías alternas, meternos en la guerra de conseguir cupo en Transmilenio o coger un bus que nos deje en la 26 y caminar para que nos atraquen. Sería una decisión muy difícil.

¿Quién le asegura a un bogotano que caminar por esa zona no va a ser peligroso en una ciudad con un índice tan alto de inseguridad? Seguramente no lo harán los, pocos pero existentes, policías abusivos que paran a las mujeres a hacerles alguna requisa para verlas más cerquita, o algunos otros policias, que alguna mano meten ilegalmente en los bolsillos y maletas de los ciudadanos para ver que se pueden robar. Casos se han visto y no son denunciados.

Obligar a los ciudadanos a escoger entre caminar inseguros por la calle o guerrerarla en un transporte público imposible no es una solución viable. Señor Alcalde: permita que se lleve a cabo la demolición del puente, pero deje algún sector vehicular transitable para no acabar con la movilidad de la ciudad.

Los ciudadanos bogotanos ya no creemos en las promesas de los mandatarios por el incumplimiento de pasadas alcaldías con las entregas de innumerables obras. Afirmarle a los bogotanos que se va a peatonalizar ese tramo de la séptima por 6 meses, es decirle a la gente que esta medida podría durar un año o año y medio mientras se dan cuenta que hubo hechos de corrupción  que no permitieron finalizar la demolición de la obra.

Señor Alcalde: usted es nuevo en el cargo y si de algo puede estar seguro, es que los bogotanos no le van a creer de entrada esas promesas de tiempo en las obras. Ponga en práctica soluciones viables para la ciudad en vez de indagar en alternativas inútiles que van a acabar con la movilidad de la ciudad.

Daniel Tono Jiménez

Anuncios