el amor es ciego y va de la mano con la locura

por La hora del escarnio


 La llegada de Viviane Morales, la primer fiscal general de la nación, mujer, me dio como tranquilidad.

¡Y claro! ¿Cómo no tener tranquilidad? Desde que Viviane llegó a su cargo, el 12 de enero del 2011, se encargo de ir botando a la basura, las muchas ollas destapadas y podridas que iban apareciendo. Y así, su historia ha sido como un maravilloso viaje en chiva, de las maravillas de Colombia, pasando por las interceptaciones ilegales del DAS, cuando los acuso de todo lo habido y por haber, y se culmino el proceso en el cierre de la entidad. Agro ingreso seguro, fue otro de sus jaque mates en el ajedrez de corrupción liderado por Andrés Felipe Arias, o “Uribito”, quien se llegó a pensar ser el próximo presidente del país.  Viviane, afirmó además que nuestro queridísimo ladrón, digo, ex alcalde de Bogotá, Samuel Moreno, tenía que pagar entre 9 y 22 años de cárcel. Aunque eso no ha pasado y estoy segura que muchos colombianos están esperando, por lo menos Samuel ya está detenido y ojalá muy lejos de algún parque, no sea que le dé por inventarse otro carrusel…

Es que ella podría escribir una nueva versión de “las mil y una noches” o de “alí babá y los 40 ladrones”, porque todo con lo que ha lidiado con este país, es casi fantástico. Casos  como el desfalco a la salud, la restitución de tierras, la lupa a los magistrados, el seguimiento a los narcos y muchos otros más, me han dado la certeza de que Viviane, ha sido una mujer firme e integra ante los procesos y decisiones tomados a lo largo de su fiscalía.

Sin embargo, existe un fantasma que anda rondando la vida de Viviane, desde hace mucho tiempo. Carlos Alonso Lucio, un fantasma con el que de hecho se volvió a casar, pues lo ama, a mi parecer con loca pasión, pues lo que se le viene encima por ser conyugue de un ex senador, ex guerrillero y ex narco, se lo podía evitar, teniéndolo como ex esposo. Sinceramente, a mi no me importa con quien se acueste a dormir o no Viviane, todos tenemos derecho a estar con quien queramos, pero al hacer una investigación un poco más profunda que mi propia opinión, concluí que efectivamente el alboroto que se está armando tiene todo el caso.

Viviane, aparte de ser una figura pública, no es una cantante o famosa actriz colombiana. Es nada más y nada menos que la que se encarga de investigar, calificar, y acusar la corrupción, los desfalcos, los robos, y todo aquel crimen que muy probablemente su esposito en su vida pasada pudo haber cometido. Esto me lleva a preguntarme, ¿en serio Lucio no opina en lo más mínimo sobre los casos de la fiscalía? No digo que él tenga que ver en las decisiones, pero no me puedo imaginar que ni siquiera en el desayuno no hablen de ese tipo de temas, así, como por hablar de algo.

Si me preguntan a mí, sí, yo confío en Viviane morales, porque ha demostrado que las cosas pueden ser distintas, es más, yo ya la veía de presidente. Sin embargo, siendo una mujer tan inteligente, ¿Cómo no inventó alguna estrategia distinta para amar y ser amada, sin que le costara (a mi parecer) la presidencia de Colombia? Viviane yo te apoyo, pero por favor, cuando se es fiscal de un países, tal vez casarte con un ex delincuente por segunda vez, no es lo mas recomendado. Para mí, ella es el ejemplo más vivo de que “el amor es ciego y va de la mano de la locura”

CATALINA SALAZAR

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