Baloto de vida

por La hora del escarnio


Ganarse la vida es, extrañamente, fácil cuando no haces parte de una lista de espera para recibir un órgano y salvarte. El trasplante en Bogotá es un tema que se deteriora al igual que la vida de quienes esperan la llamada que asigna turno y fecha de operación. La ciudad hoy tiene 465 personas a la espera de un órgano, la capital está muerta en cultura de trasplantes.

Sí, creo que las campañas de donación tienen preocupada a la Secretaría de Salud en Bogotá. En los dos últimos años, se han desarrollado iniciativas solamente para nutrir los bancos de sangre; los de órganos han sido arrojados al olvido, y de eso ya se dieron cuenta algunos congresistas.

“La muerte nos llega a todos, y este acto de donar un órgano no depende del nivel social o cultural, sino del deseo de ayudar a los demás. No tenemos campañas a favor de la donación de órganos”, dijo Julio Chacón, coordinador operativo de la Red Nacional de Trasplantes, el pasado 10 de febrero en la W radio

En el primer semestre del 2011 en Bogotá se realizaron 196 trasplantes y se rescataron 175 órganos, una disminución del 7.5% en relación al año pasado; diferente a Antioquia que siempre logra superar un número de 215 rescates y un aumento del 2.8% anual.

La Red Nacional de Trasplantes reporta que el año pasado se rescataron 350 órganos y se trasplantaron 421 personas en Bogotá, en Antioquía se rescataron 506 y se trasplantaron 438. Es claro que la capital no lidera el pulso en el tema, sin embargo la Secretaría de Salud se empeña en ignorar la evidente alarma de las cifras. Medellín maneja 3 campañas informativas, distintas cada año, para la donación de órganos y tejidos.

A pesar de los 12 grupos de trasplantes habilitados que hay en Bogotá, todavía no tenemos las garantías para poder aumentar la tasa de donación, que registra 21,8 donantes por millón de habitantes, cuando mundialmente es de 35 donantes. El plan de desarrollo para este año es de 28 donantes, un número que carece de fuerza y posibilidades sobre todo cuando el primer estudio del presupuesto de la Secretaría de salud, para este año, no tenía incluidos programas para la donación de órganos.

El gran problema que debe cargar el tema de la donación es la falta de información por la ausencia de campañas que, incluso, matarían los rumores de los falsos riesgos en el trasplante –principal causa de rechazo al donar–. Por eso, sí nos informaran, por ejemplo, que por cada donante se pueden beneficiar hasta 80 pacientes, o que el Plan Obligatorio de Salud cubre los trasplantes de corazón, riñón, hígado, córneas y médula ósea; y que el trasplante de tejidos como piel o hueso beneficia a muchos niños afectados con cáncer o quemaduras, hoy podríamos ajustar las cifras de esos pacientes que mueren esperando el estudio de compatibilidad, ese que la Red ha llamado: “baloto de vida”.

Si nos concientizamos, con la ayuda de campañas, de que los trasplantes son actualmente la mejor y, muchas veces, la única alternativa de vida para las personas que padecen alguna enfermedad crónica terminal, entenderemos que donar órganos y tejidos es, sencillamente, preservar la vida. Esperemos que la Secretaría de Salud actualice su página, ya que solo hay registro hasta el 2006 de 119.757 personas carnetizadas como donantes. Ojalá después de esta lectura la cifra tenga un digito más y no un paciente menos.

Por: @dalejopinilla

Anuncios