Sin curas, iría a la iglesia

por La hora del escarnio


No concibo la idea de que un cura sea capaz de abusar sexualmente de menores de edad y que para completar soborne a los niños de no contar su acto ante las autoridades. Este es el caso William de Jesús Mazo Peréz, sacerdote de la parroquia La Candelaria del barrio Alfonso Bonilla Aragón en Cali, quien está esperando en los próximos días la lectura de su condena por delito de acceso carnal a niños de 10, 11 y 12 años. Realmente espero que su condena no baje de los 20 años en la cárcel, es más en estos casos de pederastia aceptaría la cadena perpetua.

 Cada día entiendo más porque no apoyo la iglesia católica. Debo empezar diciendo que creo en Jesús, en la Virgen y hasta en ángeles, pero son los curas los que me alejan de hacer parte de las celebraciones eucarísticas de todos los domingos.

Sé que muchos curas son fieles a su determinación de dedicarse a la iglesia católica y a la religión, sin embargo como dice el dicho, y cabe muy bien en esto: Pagarán justos por pecadores. La imagen de la iglesia católica ha sido completamente desvalorizada por los casos que se han reportado en Colombia de abuso sexual a menores de edad por parte de sacerdotes, tanto así que hasta el apoyo financiero a la iglesia en Colombia por parte de los feligreses disminuyó un 75%.

Podría decir que a nadie le cabe en la cabeza el hecho de que alguien sea capaz de abusar de la inocencia de un niño. Menos aún, los creyentes podemos aceptar que un cura, el cual en teoría está libre de pecado, tenga la mente tan enferma y retorcida para usar su estola para acercarse a un niño, ganarse su confianza y luego abusar de él.

El problema central de estos casos es la poca ‘mano dura’ por parte la Iglesia Católica y de la misma justicia colombiana. Se ha impulsado mucho la idea de excomulgar a los pederastas, pero poca justicia a nivel penal. Por ejemplo, el caso del párroco Fernando Piñeros Rocha. Su condena, dictada 10 años después de los hechos, determinó una condena de 45 meses y 15 días de prisión por haber abusado de 3 niños de un hogar que él manejaba. ¿Tan sólo 3 años y unos días? Con razón Garabito no demora en salir de la cárcel. Definitivamente creo que los abusadores de niños, sea un cura o un ciudadano más, debe pagar cadena perpetua.

 Con respecto a la pederastia, actualmente el Vaticano está consternado con los 4000 casos que se ha dado a nivel mundial, pero sobre todo ha hecho gran énfasis en los dos millones de dólares que han tenido que pagar en los acuerdos a los que se llegó en las demandas puestas, en juicios, en asesoramientos y en terapias a las víctimas. Así que para el bien de la iglesia, de los sacerdotes y de la imagen del catolicismo, se ha hecho un llamado a que se debe erradicar el silencio frente los casos de pederastia dentro del catolicismo.

En Colombia, por ejemplo el presidente de la Conferencia Episcopal, Monseñor Rubén Salazar dijo hace unos días que en Colombia la Iglesia Católica no va a ser cómplice de los casos de pederastia. En palabras de él: “ tenemos que hacer todo lo que esté a nuestro alcance para que el caso sea denunciado y se lleve a la justicia”.

 Aunque me alegra que la iglesia haya cedido a denunciar los casos, creo que todavía necesito pruebas. Ya no confío en los curas, y si no creo en ellos, no pienso volver a la eucaristía. Espero de todo corazón, como creyente, que ahora sí la Arquidiócesis de Bogotá y la Conferencia Episcopal empiece a meterle la mano a las parroquias menos favorecidos donde más se reportan los casos y niegue por completo la complicidad para no alarmar a la opinión pública. Además espero que se vuelva la mano derecha del Sistema Penal Acusatorio Colombiano para que no sean 3 años de cárcel para los pederastas y no sólo la excomunión sea el castigo a quienes son capaces de abusar a niños mientras usan vestidos de santos.

 

Alejandra Parra

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