La especie ha evolucionado.

por La hora del escarnio


Miles de formas de robo se han visto en nuestro país y cada vez son más los diferentes métodos que estos pícaros utilizan para robar joyas, celulares, plata, en fin, objetos valiosos.

Bogotá fue en una época (no muy lejana) una ciudad casi segura. La gente empezó a acostumbrarse a salir a la calle tranquila, relajada, sin miedo a ser atracado a la vuelta de la casa, de la oficina, de la universidad. Pero por factores que ya conocemos, por fracasos de alcaldes que han gobernado nuestra ciudad en los últimos ocho años, Bogotá ha vuelto a ser lo que era antes: robos a mano armada en semáforos, amenazas con cuchillos a los peatones y hasta paseos millonarios (una modalidad técnicamente nueva) en taxis. Todo esto hasta hace unos meses era obra del ser humano; él planeaba, escogía el método y ejecutaba. Ahora resulta que estos vándalos, que nos tienen la ciudad como la tienen, se volvieron perezosos y de los tres pasos sólo hacen los dos primeros. La parte de la ejecución ahora les corresponde a unos monos. Así como lo oye.

Los monos se llaman Aplausos y Manco. A este último se le apoda así porque perdió una mano y el dedo de una de sus patas. Estos monos fueron adiestrados para “chalequear” (como coloquialmente se dice). Los dueños los adiestraron y una vez adiestrados, los sacaron a la calle a hacer el trabajo sucio.

Me pregunto hasta qué punto la delincuencia de nuestra ciudad, del país  va a llegar. Ya no saben qué más inventar pero hacen lo posible para seguir delinquiendo y de paso, la mayoría de ellos culpa al gobierno (no importa si es de izquierda o de derecha. Gobierno es gobierno y hay que estar en contra) de la situación del país y defienden con firmeza, que lo que hacen y como lo hacen, es la única manera de comer, de alimentar a sus hijos. ¿Y la educación? ME puedo imaginar la educación que esos niños reciben. Porque harta plata si hay para tomarse unas cerveza pero para que el niño vaya al colegio… no. Para eso ni tiempo hay.

En países del primer mundo, aunque según Charles Darwin la evolución de la especie dejó de evolucionar con el Homo Sapiens Sapiens (el ser humano), se esfuerzan cada día para descubrir una especie más evolucionada que la del hombre, aunque sea una creada por el mismo ser humano, acá en Colombia tenemos a Aplauso y Manco en un centro de rehabilitación por robo; tenemos a un Homo Sapiens delinquiendo en las calles. Tal vez, en unos años, cuando la tecnología en el primer mundo alcance su mayor desarrollo, nosotros los colombianos les estemos enseñando a los monos a secuestrar, torturar y sobornar. Definitivamente, la especie, ha evolucionado.

 

 

 

Valerie Varty.

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