La verdad de las pensiones son las falsas predicciones

por La hora del escarnio


Dicen las buenas lenguas que el plan de choque para reformar el sistema pensional colombiano ya está listo. En semanas el Ministerio de Trabajo estará casi obligado a romper los imaginarios colectivos sobre la edad de jubilación que, para variar, es lo único que ha hecho sonar la reforma. La edad es solo un distractor en la polémica, lo que sí se debe analizar con lupa es la cobertura para ciudadanos de escasos recursos, la tasa de desempleados y el cruel mercado laboral que ‘castiga’ a los mayores de 40: temas que solo se han acariciado.

Las voces que solo se han ido en contra de la idea de aumentar la edad de retiro, tema fijo del plan de choque, pertenecen a mentes que, pareciera, se han ido en contra de las estadísticas. En 1985 la esperanza de vida de un colombiano era de 65 años; en 1995, de 70, y en el 2005 era de 73 años. Hoy la esperanza de vida para los nosotros es de 74 años en general, 77 años para las mujeres y 70 para los hombres.

Las cifras del DANE dejan claro dos cosas: primero es falso que menos personas tienen posibilidades de llegar a la edad de jubilación y, segundo, que cada vez los colombianos viven más; por ende, cada vez tienen más oportunidades de vivir 20 o 30 años más, después de una pensión.

Predicciones que avisan largas filas de pensión y cada vez menos personas cotizando son fantasmas tan peligrosos y perversos como la especulación económica. Si se mira el primer trimestre del 2009 sólo el 30,2% de las personas ocupadas estaba cumpliendo con esa obligación. Ahora el DANE en materia de seguridad social revela que en el primer trimestre del 2011, el 68,5% de las personas ocupadas formalmente reportaron estar cotizando a pensión. Lo que no deja claro el DANE, es la cantidad de empleados informales que cotizaban, un factor que perturbaría el análisis de las estadísticas.

El número de afiliados a pensiones aumenta, lo que quiere decir que cada año más colombianos cotizan a pensiones. Curiosamente, esta cifra que se ve respaldada con la cantidad de compañías financieras que han incorporado fondos de ahorro pensional a sus valores. Para este año todos los bancos prestan el servicio, aparte de los fondos de pensiones que siempre han estado en el país.

Las pensiones todavía son rentables y posibles. Lo que plan de choque cambiaría es la reforma de 1994, donde todos los afiliados cotizan para una bolsa común y su dinero se lo pagan con ese ahorro colectivo. La nueva teoría, que aplicará el plan, será que las cotizaciones de los jóvenes sirvan para pagar la pensión de los viejos; lo que claramente es lógico, ya que el 56% de los afiliados a los fondos son menores de 34 años, el 38 % está entre los 45 y 49, y cerca de 6 % tienen más de 55 años. Eso traduce que hay más jóvenes cotizando cada año en Colombia y que el miedo a la pensión como ´auxilio funerario`, se reduce solo a eso: un miedo.

En ese orden, para los afamados pronósticos, Colombia que cuenta con 45.5 millones de habitantes, tendrá el año 2020 51 millones y supuestamente solo el 5% de ellos estarán pensionados. Leyendo eso, para mí está claro que el horror en las cifras corresponde a cobertura; lo que disimula la reforma con presupuestos invisibles para subsidiar a personas de bajos recursos, un tema que todavía no ha salpicado.

La obligación hoy sería preguntar por esas cifras y por el mercado que limita -en edad- las garantías de empleo. Y, por supuesto, contemplar la opción que las que están en declive no son las pensiones, sino las falsas predicciones.

Por: Daniel Alejandro Pinilla Cadavid

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