Vladdo

por La hora del escarnio


Hay famosos que uno no quisiera conocer personalmente y Twitter se encarga de demostrárnoslo casi todos los días. Esas mismas personalidades, que se destacan en sus labores y que han llegado a la vida pública gracias a eso, se empeñan en demostrarle a la gente que son seres comunes y corrientes, que se equivocan y son imperfectos; y  a los cuales también se les engrandecen sus errores o sus virtudes.

Sin embargo, muchos de ellos, engrandecidos por sus mismos egos, se han vuelto insoportables porque nos han dejado ver otra faceta de sus vidas, ya sea a través de las redes sociales o en la aparatosa sobreactuación en roles distintos a los que los llevaron a la fama.

Específicamente me voy a referir sobre Vladdo, a propósito de su nuevo programa de televisión, y a su insoportable aparición en Twitter desde la cual se ha mostrado como una persona presumida y arrogante.

Y es que además de la exaltación de su ego en Twitter, Vladdo ha logrado malograr un espacio de media hora destinado para un programa de crítica y humor con su nueva propuesta de Los Desinformantes. Y la ha desaprovechado porque, en su primer programa, 26 de los 30 minutos han resultado un atentado al humor, un rencauche mal hecho de los programas de Jaime Garzón y una crítica que chilla en lo banal. De ahí, solo se salvaron 4 minutos –porque sí, solo fueron apenas 240 segundos– en una charla con el columnista Daniel Samper Ospina, que parecía algo de otro programa y que incluso pudo ser mejor aprovechada.

Vladdo, yo sé que el tiempo en televisión es corto, pero las notas tan perversas de su programa hacen que parezca eterno. Lo único gracioso del programa era ver a Vladdo tratando de improvisar y presentar el programa en vivo, una conducción marcada por la sobreactuación y exageración que terminaba siendo ridícula.  Eso, combinado con las notas que presentaron, parecía una réplica de la versión twittera de Vladdo: egocentrista, con un humor pasado de moda, devoto por los productos de Apple y con una crítica ya desgastada.

Nadie le niega a Vladimir Flórez, como es su nombre real, la gran capacidad que tiene para la caricatura y el humor gráfico, lo cual lo ha llevado a ganar tres premios nacionales de periodismo y 2 premios internacionales de diseño, pero sus apariciones tanto en las redes sociales como en su nuevo programa han opacado su interesante labor como caricaturista.

Así que espero que Vladdo, con toda su capacidad creativa, pueda redireccionar esta idea de un programa de crítica a través del humor y se desligue de la idea de rencauchar los programas de Jaime Garzón, porque a la gente a la que le gusta Vladdo es seguramente por lo que lo hizo llegar a ser el Vladdo famoso y respetado, y no por lo que pueda reciclar de Garzón o de otros humoristas.

Néstor Peña

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