¿Quién tuvo la culpa?

por La hora del escarnio


Antes que nada, debo dejar claro que para mí, Lionel Messi, ganador de los últimos tres balones de oro que otorga la FIFA, no es el mejor jugador del mundo. En mi concepto, Andrés Iniesta, volante de creación del Barcelona FC y autor del único gol que le dio la victoria a la selección española en el mundial de Suráfrica, es hasta ahora, el mejor cerebro y jugador que tiene el fútbol.

Ahora bien, el Barcelona llevaba una racha ganadora de casi diez años, no perdía en casa, humillaba al contrincante, hacía jugadas fantasiosas e inimaginables. Pero el día de las derrotas, que ni el equipo, ni las directivas ni los hinchas querían ver, tenía que llegar. Aunque no han cambiado mucho su nómina de titulares en comparación del año pasado (año en el que ganaron la Liga de España, la Copa del Rey y la UEFA Champions League), en los últimos seis meses el equipo de Pep Guardiola ha prescindido de Erik Abidal a quien le hicieron un trasplante de hígado y de David Villa, delantero del equipo azul-grana. Así que la semana pasada, en tan sólo tres días, el equipo de Carles Puyol (capitán) perdió el clásico contra el Real Madrid en casa y días después, fue eliminado de la Champions al perder 3-2 contra el Chelsea de Inglaterra.

La culpa: es de Messi. Así lo hicieron sentir la mayoría de diarios alrededor del mundo, argumentando que Messi no marcó y que esa fue la razón de las derrotas. Partamos de la base que el fútbol es un deporte de conjunto en el que cada equipo cuenta con once jugadores. Así es: once. Entonces no vengan a decir, señores periodistas, que Lionel Messi, por errar un penal, debe llevar toda la carga de la derrota sólo por tener el título del mejor. Los mejores también fallan y también tienen sus días. ¿Dónde estaba Xavi Hernández, Dani Alves y Andrés Iniesta para asistir a Messi?

El Barcelona no jugó bien y no lo hizo porque no estaba en sus mejores días o porque no habían entrenado lo suficiente. El Barça no jugó bien porque tanto el Real Madrid como el Chelsea plantearon bien el partido y por primera vez en muchos años, por primera vez en la era Guardiola, supieron defender la genialidad de Iniesta, la velocidad de Messi y los cabezazos de Puyol. El partido no lo perdió el azul-grana, los partidos los ganaron los otros equipos porque supieron jugar, atacar y marcar. Y si hubiese sido derrota del Barcelona en vez de triunfos de los otros equipos, entonces los errores estuvieron en los once jugadores, desde Víctor Valdés hasta Messi y hasta el mismo capitán.

Por ser el mejor, Lio Messi tiene una presión extra porque debe demostrar porqué ha sido escogido como el mejor del mundo en las últimas tres ediciones de la premiación pero él, humano, también se equivoca. Si tantas veces se han equivocado jugadores del Barça, ¿por qué él está sentenciado a las críticas con una sola vez?

El final del “dream team” quizás esté llegando, quizás haya sido un mal momento del equipo, pero lo cierto es que en el fútbol gana o pierde el equipo, no los jugadores. Y acá perdió el Barcelona, la hinchada y sobre todo, Josep Guardiola quien estará anunciando su retiro del club catalán en el transcurso de esta semana. La salida de Pep es la derrota más grande que vaya a recibir el club en los próximos años.

 

Valerie Varty. 

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