Amor Puro

por La hora del escarnio


Hay quienes dicen que el hombre puede amar una sola vez en su vida y que después del primer amor nada llega a llenar el espacio que ocupó esa persona. Tengo que confesar que no creo en esto que dicen algunos, por el contrario creo que el ser es capaz de amar a cientos de personas, es más me arriesgaría a decir se puede amar a varias personas al tiempo.
Aunque en mi caso el primer amor si marcó una gran parte de mi vida y mi corazón, puedo decir que te amo con loca pasión y que para mi eres una parte fundamental de mi vida porque has logrado hacer cosas que nadie antes ha hecho por mí, eres quien siempre está ahí, quien nunca me juzga ni me reprocha ningún acto, eres quien me ha aceptado tal cual soy.
Aquel día que te vi por primera vez, sentí que éramos el uno para el otro, que íbamos a compartir nuestras vidas por siempre. Ahora me doy cuenta de que lo que sentí ese día lo estoy sintiendo todavía así no estés conmigo, así te hayas ido de mi lado hace tres años.
Me acuerdo de aquel día que dejaste de estar en mi vida como si fuera ayer. Me levante y como siempre estabas a mi lado esperando a que despertara para ir juntos a desayunar, después esperabas a que me bañara y pudiéramos salir juntos a nuestro paseo mañanero. Aunque ese día los dos sabíamos que era el final de nuestra profunda relación, se sentía en el ambiente la tristeza que sentíamos por tu intensa enfermedad.
Después de nuestro paseo volvimos a la casa y estaban esperándonos para salir a que aliviaran ese dolor que sentías, tú los miraste y como sabías que iba a pasar diste tu última ronda por la casa y te despediste de cada cama, sofá y tapete que te acompaño en tus 12 años de vida junto a mí.
El en recorrido entre la casa a aquel lugar en donde curan y acaban con el sufrimiento, te abrace tan duro y tan constante que a veces te quedabas sin aire, trataba de esconder mi dolor para que no lo sintieras, pero como siempre tu sabias como estaba y empezaste a llorar conmigo.
Al fin llegamos y antes de entrar me despedí de ti, sabía que no podría soportar cuando cerraras los ojos por siempre, por eso me quede con el mejor recuerdo tuyo y te tendré en mi corazón por siempre. Gracias por acompañarme, por quererme y por aceptarme, Sócrates has sido el mejor amigo, hermano y perro que pude haber tenido.
Nunca olvidare que te conocí como un bebe y que te enterré como un maestro que no necesitaba hablar para que lo entendieran y al que no tocaba hablarle para que entendiera.
Fuiste mi primer amor y a quien nunca olvidaré. Gracias por enseñarme que para amar solo hay que ser uno y estar ahí para el otro incondicionalmente y tú lo lograste hacer todo perfectamente.
Por: Felipe Vargas Mejía

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