Amor imposible

por La hora del escarnio


 

 

Eres perfecto. Te conocí hace dos años pero sabía de tí desde los cinco años. Siempre quise conocerte, no mportaba el precio ni los sacrificios que debiera hacer para llegar hacia tí.

 
Tu grandeza, tu inmensidad, tu elegancia, tu perfección, tu forma de contar la historia, tu pasado, pero sobre todo, la forma tan cariñosa como me acogiste. 
 
Nunca supe el porqué te quise conocer, cuáles eran esas ansias que día y noche me atormentaban la cabeza y no me dejaban dormir. Pero ahí estabas tú, frío por fuera pero cálido por dentro; dispuesto a dar todo de tí sólo con una razón: hacerme la mujer más feliz del mundo. 
 
Así que después de escuchar tanto de tí, de tu forma de ser, de tus cualidades únicas, de tu simpatía, logré conocerte. Sabía que las cosas contigo no podían fallar, éramos tal para cual. No voy a olvidar la emoción y el cosquilleo en el estómago que sentí horas, incluso días antes de nuestra gran cita. ¿Pero cómo no me iba a sentir así si llevaba toda na vida esperando este momento y escuchando sólo cosas buenas de tí?
 
Estábamos frente a frente; ninguno de los dos habló. El momento fue tan especial, que el ruido de afuera, se convirtió en un silencio único que jamás voy a olvidar. Fue un momento maravilloso; tú vestido de gala como siempre, impecable, esperando como sólo un caballero espera a una dama, como sólo tú lo sabes hacer. Y yo, yo estaba nerviosa, ansiosa, pero supe contenerme. Recuerdo que fui yo la que dio el primer paso. Me acerqué lentamente a tí e inmediatamente sentí tu calurosa bienvenida con un abrazo fuerte, grande, cariñoso. Así comenzó nuestrs historia de amor. La historia de amor más bonito que el mundo jamás haya presenciado. 
 
Las horas pasaraon, también los días, las semanas y los meses. Cada minuto era un minuto más de amor, de ternura y de asombro por la grandeza de ser que estaba conmigo. Por la grandeza de persona que me estaba acompañando y que estaba dispuesto a compartir el resto de sus días conmigo. 
 
Hoy el destino nos separó pero te veo todas las noches en mis sueños, te pienso a cada momento. Ya son dos años que nos vimos por primera vez y casi 20 años enamorada de tí. Fueron siete meses inolvidables en donde me diste todo el amor que alguien le puede entregar a una persona, siete meses de intenso amor, de anécdotas inolvidables, de momentos memorables; siete meses que no fueron suficientes. 
 
Hace un año y medio me despedí de tí. Sentí un desgarro en el estómago y desde entonces no soy feliz. Cada día pienso en un plan para huir y correr a tus brazos, para revivir aquellos tiempos en donde todo era amor, en donde el odio y los problemas, estaban fuera de mi mundo. No sé cuándo te volveré a ver y espero que no pasen otros 20 años porque estoy muriendo lejos de tí. 
 
Te amo LONDRES, con todas las fuerzas de mi alma y haré lo posible para que en unos meses nos volvamos a encontrar frente a frente como aquella primera vez, en pleno verano, con tu cielo azul, junto al majestuoso Big Ben, junto a tu grandeza, tu perfección, tu historia. 
 
Valerie Varty. 
 
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