Respuesta a Andrés Ospina

por La hora del escarnio


La columna de esta semana de Andrés Ospina “Que no muera el librero”, planeta una mirada un poco negativa en contra de nuestra sociedad y del modelo económico en el que vivimos día a día, dando una mirada trágica y romántica a la lenta extinción de los libreros.
http://www.publimetro.co/opinion/que-no-muera-el-librero/lmkleh!T16okO6JRtueM/
Al leer esta columna me pregunto si ¿realmente los centros comerciales o grandes leviatanes de concreto como son nombrados por Ospina son los culpables de la desaparición de los libreros y por otro lado como dice él si son una forma de probar el desarrollo de la ciudad?
Creo yo con respecto a estas afirmaciones que son una blasfemia absoluta, puesto que la lectura lastimosamente es un hábito que se ha ido perdiendo simplemente porque la sociedad moderna en la que vivimos no impulsa a los ciudadanos a leer, por lo que los libreros se quedan de manos cruzadas esperando a que llegue uno que otro literato preguntando por un libro que no se imprime hace 20 años.
Con respecto a los centros comerciales pueden llegar a ser lugares en los cuales se pueden encontrar librerías de un nivel superior si se saben aprovechar, como pasa en el centro comercial Avenida Chile en donde se encuentra ubicada la librería Tornamesa, una librería en donde usted puede ser aconsejado por vendedores jóvenes con conocimientos avanzados en libros, música y cultura, logrando sin ningún impedimento llegar a encontrar una forma de culturizarse.
Por esto no creo que se tenga que ver a los centros comerciales o al sistema de consumo en el que vivimos como enemigos de los antiguos libreros, es más hay libreros quienes aun han llegado a sobrevivir en este sistema por que han reinventado la manera de llegar al público, que aunque no es fácil es la forma más inteligente de sobrellevar los obstáculos que sobrepone la modernidad en el camino de los libreros.
Estoy de acuerdo con que algunas cosas han ido desapareciendo, despertando un sentimiento de nostalgia en algunos, como las tiendas de barrio y algunas cosas más. Pero ¿cuál es el punto de rescatar unos cines pulgosos en los que realmente ni bien se veía la película, cual es la rebeldía absurda de ir en contra de un progreso que mejore las condiciones de vida, salubridad y hasta comodidad?
En vez de ver el lado romántico del asunto los que interesa es la practicidad del mismo, sin tocar los términos monetarios o económicos y metiéndose simplemente con el aspecto de la comodidad, hay cosas que han venido cambiando durante el pasar de los años que dan ventajas en la sociedad caótica capitalina en la que vivimos.
Por último quisiera recomendarle que aunque la gran mayoría de los libreros han desaparecido ha sido a causa de la falta de adaptabilidad que han tenido en el mercado moderno y que no es algo imposible de lograr, es mucho más fácil criticar un modelo económico o a una sociedad que criticar a los libreros que por falta de iniciativa para reinventarse están desapareciendo poco a poco porque se durmieron en los laureles.

Por: Felipe Vargas Mejía

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