Elvira Lindo: Entre historias y críticas (Columnista Internacional)

por La hora del escarnio


Dice el dicho: A buenos entendedores pocas palabras. Para Elvira Lindo Garrido, columnista del diario El País de España, la frase de cajón es la más adecuada. Esta escritora, guionista, actriz y locutora es la representación de una mirada aguda sobre  la coyuntura de un país en crisis como España. Con pocas palabras, contundentes, pero pocas, esta española nacida en Cádiz el 23 de enero de 1962, se encarga de criticar con ironía pero naturalidad temas desde política, hasta cultura.

Elvira Lindo, quien estudió periodismo en Madrid, pero que no culminó su carrera por dedicarse a la actuación y al trabajo como locutora en la Radio Nacional de España, es una mujer de carácter fuerte que busca resaltar en sus columnas de los miércoles y los domingos, una posición liberal, lejos del franquismo, de la religión laica “ Eso sí, que prediquen en su casa, pero no en la de todos”, creyente fielmente de la justicia, y del feminismo “quiero que en el trabajo se nos trate con igual consideración que a los hombres (…) es habitual percibir un trato condescendiente o paternalista que se nos concede, para colmo como regalo”  además, de ser experta en temas culturales.

Su columna de los domingos llamada “Don de gentes”, la cual nació en septiembre de 2001, es una perspectiva amplia, reiterativa y escrita con mucha naturalidad y con bastos toques de su propia  experiencia de diferentes hechos, sucesos o eventos, en la cual aplica entre algunas cosas darle voz a expertos y citar fuentes. Es una columna que encaja la academia y la teoría con las vivencias, mezclados con temas de interés general. Un ejemplo claro es una columna que publicó el 29 de abril de 2012 llamada “Música para olvidar”. Con toques de géneros como la crónica, el reportaje y la columna de opinión, Lindo cuenta la historia de Marjorie Eliot, una pianista a la que se le muere su hijo de 20 años.

Esta columna pone la posición de la española frente a un estudio que indica que el sentimiento nostálgico de la música se genera con 40 años de distancia. Su perspectiva, basada en su experiencia y en la de esta mujer que protagoniza la nota, trata de mostrar que la música nostálgica, así sea una composición de muchos años atrás, vive en el presente. Es también importante resaltar cómo se cuenta esta historia. “El pasado domingo, en una de esas tardes feas que conjugan viento y lluvia, fui por primera vez a casa de la anciana pianista (…)”

A partir de lo anterior, las columnas dominicales  de “Don de Gentes” son una recopilación de historias, datos, cifras, y experiencias que sutilmente muestran la posición de Elvira Lindo, que con pocas palabras trata de demostrar su visión frente a los diversos temas que se generan. 

Por otro lado, las columnas publicadas los miércoles, son netamente de opinión. Con temas coyunturales, la escritora trata de dar una crítica social y de mostrar ciertos factores característicos de la sociedad en general, aplicados a la sociedad española frente a los casos y temas que aborda. En una columna sobre la cadena perpetua, dice: “En este país cada ciudadano lleva dentro un abogado, psicólogo, juez, sociólogo esperando a que llegue el momento de dar un diagnostico definitivo”. Estos rasgos no son sólo característicos de quienes nacieron en España, pero lo aplica de tal forma que hace también una crítica al comportamiento de los españoles frente a los casos más difíciles o los temas más fuertes como es el caso de la cadena perpetua.

Estas columnas, que no trascienden de más de 2 o 3 párrafos, hablan de temas de actualidad política, social  y cultural con toques de ironía y a la vez de humor. No obstante, usa palabras fuertes tales como “idiota” en más de una de sus crónicas al expresar ciertos comportamientos que no comparte. De igual forma, cae en un error que se convierte en un arma de doble filo, y es que no aplica ningún tipo de fuente externa que sea experta en temas o que cumpla un papel principal en el tema. Es tanto malo como bueno, pues se puede perder la credibilidad de los argumentos, pero la forma en que los expresa con toques de humor y con una posición radical en la cual crítica sin tabúes, dejan muy en alto el criterio de la columnista al opinar.

Para esta columnista y escritora, uno de los puntos más importantes es enfatizar en ciertos aspectos como lo es el título. Cada una de sus columnas está titulada con palabras claves que se van a desarrollar  a lo largo del texto, o sencillamente con el tema. Títulos como “likes”, “vaya par”, “lo vulgar”, etc. resumen toda la columna en una sola palabra, la cual reitera y reafirma cada vez que el texto se lo permite, dejando de esta forma la idea de que ella simplemente busca dejar en alto las falencias y las críticas a los hechos coyunturales que no cree que sean convenientes ni bien tratados para la sociedad con toques humorísticos, con comparaciones, hipérboles, ironías, etc.

Tal y como se mencionó anteriormente, Elvira Lindo tiene un arma de doble filo. A diferencia de sus columnas dominicales, las columnas de los miércoles no tienden a tener fuentes expertas, o datos que den apoyo y fuerza a los argumentos que usa para criticar. Las columnas de “Don de Gentes”, tienen al menos una fuente, a la cual se hace énfasis para darle peso a sus argumentos y a su forma de ver los hechos. En cambio, la otra columna se queda en lo básico, en una opinión extraída de una visión subjetiva sustentada con las mismas palabras de la columnista. Es un arma de doble filo puesto a que como pueden ser muy creíbles sus argumentos, muchos otros posiblemente no van a trascender por el hecho no tener un sustento que los mantenga.

Un ejemplo claro, es la cantidad de generalizaciones y puntos que afirma como verdad y como argumento para sus columnas, pero que desde un punto de vista más académico no tienen bases solidas para mantenerse. En la columna del 25 de abril llamada “Likes”, dice “Dice Cebraín que los periódicos ya no vertebran la opinión pública. Si lo dice Cebraín cierto será (…)”  El problema con este tipo de afirmaciones es que son sencillamente opiniones que no están sustentadas con cifras, o con datos que realmente demuestren que eso que se está diciendo es un hecho y no una información irrelevante que se puede desvirtuar fácilmente.

No obstante, al ser un arma de doble filo, su forma de persuadir al lector se resume a la forma a cómo usa las palabras. No necesita decir mucho, para hacerse entender ni tampoco requiere de una columna extensa para convencer, o sencillamente expresar sus múltiples desacuerdos. Este hecho, es lo que hace de Elvira Lindo una columnista bastante reconocida en España , pues su acidez y su posición radical no requiere de explicarle al lector paso por paso cada una de las fallas que encuentra en algún hecho de actualidad, al contrario, con títulos contundentes y frases cortas llega al punto sin darle vueltas al asunto.

Es por esta razón es clave decir que a buen entendedor pocas palabras. Para ser escritora y columnista, Elvira Lindo mezcla con sutileza en unas de sus dos columnas las historias con un tono de crítica que demuestra el criterio y la rudeza como la que usa en la otra columna que escribe para El País.  

AlejandraP.

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