Ensayo sobre Aura Lucía Mera (columnista nacional)

por La hora del escarnio


Ser  periodista y  ser columnista no es nada fácil en nuestro país. Este es un oficio arduo y riesgoso que exige credibilidad y que se basa en la honestidad propia. Aunque en Colombia existen muchos columnistas destacables en este ensayo me centrare en  Aura Lucía Mera, una mujer de edad madura, que me ha sorprendido con su simpleza al escribir y además con la temeridad con la que escribe sus columnas que son a propósito bastante liberales.

Aura Lucía Mera es una periodista y escritora caleña. Esta autora de dos libros escribe para El País desde 1964 no sólo como columnista sino  también como colaboradora esporádica en reportajes y crónicas.  En el presente es la directora de Colcultura pública además columnas de opinión para el diario El espectador todos los martes.

Ser columnista significa, un compromiso con la persistencia, el buen manejo del lenguaje, la objetividad y la verdad. Los columnistas son la consciencia del periódico, que aunque tiene su más vívida expresión en el comentario que la dirección del medio realiza, encuentra en las columnas de opinión un generoso espacio, donde se plantean otras miradas, a veces contrapuestas las unas con las otras. Y es esto lo que hace Aura Lucía Mera en sus escritos donde, a mi parecer, representa a la perfección el conocimiento constante y crítico del entorno y de la realidad.  

Aura Lucía tiene una línea de opinión basada en la crítica de la vida cotidiana colombiana donde se reflejan  los grandes cambios que se están dando en nuestra sociedad. Si bien es cautelosa con los temas políticos no llega hasta el extremo de abstenerse de opinar sobre hechos que atraviesan la vida social de nuestro país. Al leerla pude comprender que escribir columnas de opinión no es el acto caprichoso o temerario de escribir sobre un tema o polemizar con la opinión de otros, sino que, en todo momento, el columnista de opinión debe estar esencialmente informado y tener una curiosidad sin límites. Sin buena y abundante información no hay opinión de calidad.

Es una escritora que se enfoca obsesivamente en la ciudad de Santiago de Cali  y otros asuntos derivados de esta región y que solo ocasionalmente dedica columnas de opinión a eventos literarios. Se podría decir de ella que como ciudadana se proyecta políticamente hacia los periódicos y  como escritora literariamente hacia sus libros. Es audaz, perspicaz y atrevida a la hora de implementar sus argumentos dejando de lado lugares comunes y clichés y al mismo tiempo logrando sembrar en cada uno de sus lectores un saludable debate y llenando sus escritos de controversia.

La libertad de escribir sobre los temas que quiera y en el estilo que eligiera, reservándose el derecho de contradecir, incluso, la posición editorial del periódico es otra característica propia de Mera. Le gusta la controversia. Sabe que incomoda a muchos y satisface a otros con sus escritos, pero sabe también que toda posición crítica tiene su réplica, razón por la cual  muchas veces ha estado expuesta a que le den “la misma medicina”, es decir, a que otro columnista discrepe de sus argumentos con la misma pasión que ha usado ella para sustentarlos.

Entre sus grandes obsesiones de columnista ha estado siempre el tema del poder: quién lo ejerce, cómo lo ejerce y qué tan grande o escaso es el ejercicio de ese poder en la democracia de nuestro país. Igualmente el poder y la ética pública, que vincula a los gobernantes con la sociedad y los ciudadanos, han sido  temas que han desplazado con el tiempo la antigua obsesión por el debate ideológico.

En algunas ocasiones, y debido de pronto a que ser novelista le ofrece unos instrumentos lingüísticos más variados, Aura Lucía se sirve de algunos recursos literarios para escribir columnas políticas. Entre estos recursos figura la ironía, complementada por un ligero toque de feminismo y comentarios personales que dejan ver su pasado turbulento como alcohólica y drogadicta.

A lo largo de la observación hecha en el semestre pude notar que las temáticas elegidas por esta escritora siempre estuvieron en contacto con lo que ocurría, lo que le imprimía un carácter de utilidad a sus textos y le impregnaba emoción a sus palabras.

Leer sus columnas implica sumirse en una combinación entre realismo y esperanza. Es una columnista seria en su oficio que nunca está de espaldas ante situaciones como la pobreza, la violencia, la injusticia, la corrupción, la falta de ética, la impunidad, la ineficiencia y las tantas cosas que en el transcurrir diario ocurren en Colombia. No obstante es recalcable que tampoco cae en el error de ver solo lo gris del entorno, limitándose a la crítica y la denuncia, sin encender (aunque sea de forma tenue) una luz que puede ser, la propuesta o la ilusión en la transformación positiva.

Esta luz consiste en invitar al lector a tomar posiciones mentales e incluso, acciones concretas. Su voz es “escuchada” y  leída por muchos y se configura para la escritora en una gran responsabilidad y una maravillosa oportunidad, de contribuir en algo a que la ciudad de Cali mejore y supere los problemas que la acosan. 

El poder de la buena escritura es uno de sus atractivos más grandes. Sus textos contienen la fuerza inherente de una historia bien contada y siempre se especifican los detalles y el contexto. Estoy convencida de que las noticias se comprenden mejor cuando se dibuja una cara tras el hecho y no nos dejan nadando en el mar de las cifras. Creo en la palabra escrita y en la opinión como el arma más eficaz contra el olvido (esa peste generalizada por el exceso de información a la que estamos sometidos) y tengo la certeza de que es esta la intención de Aura Lucía Mera, quien muy seguramente no escribe sólo para demostrarle algo a sus lectores, sino para descubrir ella misma lo que estaba oculto antes de empezar a redactar.

La opinión es tan importante como lo es un catalizador en una fórmula química, si no estuviese, no habría reacción. Por lo tanto ésta hace parte del día a día de nosotros los colombianos, de la forma en que vemos el mundo e incluso de cómo afianzamos o constituimos nuestra forma de pensar. Esta caleña sin lugar a dudas refuerza lo anteriormente dicho, pues sus columnas además de reflejar un compromiso con su gente, con su historia y evidentemente con el desarrollo de la tecnología y la civilización, resultan siendo un mediador entre el pueblo y quienes lo gobiernan para el beneficio de la mayoría y no una herramienta más de los poderes.

A mi parecer Aura Lucía escribe columnas interesantes y que cautivan a las personas. La manera en que desarrolla sus escritos desde un comienzo atrae e invita a los lectores a leerla, a armonizar con su inteligencia sus posturas, a plantear acuerdos y desacuerdos, a proponer, a construir y a reflexionar.

Mas que una servidora del diario, Mera es una servidora de la sociedad, aspecto que se ve reflejado en su constante compromiso con la sana opinión y en el mantener sus columnas como un espacio que permite exaltar lo bueno, evidenciar lo malo y proponer opciones de mejora para que la historia nuestra recorra senderos más promisorios.

 

Natalia Méndez Alzate

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