Ensayos de los columnistas por SANTIAGO RUIZ FORERO

por La hora del escarnio


Columnista nacional Rodrigo Uprinmy de El Espectador

 La investigación y el análisis son las mejores armas para un genial columnista como Rodrigo Uprinmy.

 Rodrigo Uprimny es abogado de la Universidad Externado (título que obtuvo en 1984) con amplia formación interdisciplinaria pues tiene maestría en sociología del desarrollo (Universidad de Paris I), doctorado en economía (Universidad Amiens Francia) y diploma de postgrado en resolución de conflictos (Universidad de Uppsala Suecia). Es un académico e investigativo.

 Es profesor de la Universidad Nacional de Colombia desde 1989 en temas constitucionales, de teoría del Estado y de derechos humanos. Es también profesor visitante de otras universidades colombianas (Andes, Santo Tomás, etc) y extranjeras la American University de Washington (Estados Unidos) o la Universidad de Grenoble (Francia). Tiene amplia trayectoria judicial pues fue magistrado auxiliar de la Corte Constitucional durante 11 años; durante varios meses ejerció la magistratura como magistrado encargado; ha sido también perito de la Corte Interamericana por su vasto conocimiento en la resolución de conflictos. Actualmente se desempeña como Director del Centro de Estudios de Derecho, Justicia y Sociedad y como profesor de Derecho Constitucional, Derechos Humanos y Teoría del Estado en la Universidad Nacional de Bogotá. Es director de la maestría en derecho de esa universidad. Autor de múltiples artículos sobre derechos humanos, derecho constitucional, las tensiones entre derecho y economía, narcotráfico, administración de justicia; entre ellos: “El laboratorio colombiano: narcotráfico y administración de justicia en Colombia”; “Legitimidad y conveniencia del control constitucional de la economía”; “Violence, Power and Collective Action: A Comparison between Bolivia and Colombia” (Violencia, Poder y Acción Colectiva: Una Comparación entre Bolivia y Colombia) y “Tribunal Constitucional e emancipacao social na Colombia” (Corte Constitucional y emancipación social en Colombia).

 Para entender un poco más a este genial columnista debemos explicar claramente lo que es su centro de estudios Dejusticia. Este portal fue creado en el año 2003, por un grupo de profesores universitarios colombianos que tiene como propósito intervenir en debates sobre el derecho, las instituciones y las políticas públicas con base en estudios rigurosos y acciones que promuevan la inclusión social, la democracia, el Estado social de derecho y los derechos humanos en Colombia y América Latina.

Dejusticia es un centro de investigaciones aplicadas que incide en la opinión pública, el debate académico y las políticas públicas. Para ello combina actividades de investigación, litigio estratégico, formación y difusión. Este trabajo se realiza en red con organizaciones sociales, centros de investigación y defensores de derechos humanos, tanto en Colombia como en el exterior.

Dejusticia  tiene seis líneas temáticas que podríamos decir que son las mismas líneas temáticas del doctor Rodrigo Uprinmy pues sus temas están relacionados directamente con estas líneas que son:

  1. Anti-discriminación
  2. Derechos sociales
  3. Sistema judicial
  4. Justicia transicional
  5. Estado de derecho
  6. Cultura jurídica

El objetivo de este columnista es generar en su audiencia la reflexión, la autocrítica, realmente crear la capacidad de comprensión y análisis por parte del lector. Sus opiniones, siempre están fundamentadas en profundas investigaciones de los temas que habla, como lo demuestra en cada una de sus columnas, una a una presentan una estructura formal, con tesis central y argumentación.  Puesto que no solo plantea problemas que desenmaraña y argumenta de manera locuaz y con mucho ritmo al escribir sino que también al final de cada una de sus columnas plantea una solución como se puede ver en varias de estas por ejemplo en su columna del 27 de Febrero del 2012 “¿sobra la procuraduría?”

En esta columna Uprinmy hace un análisis cuidadoso en donde muestra que todas las atribuciones de la Procuraduría General de la Nación corresponden también a otras entidades, que podrían desarrollarlas en forma más especializada y eficiente. Párrafo por párrafo hace un paralelo entre las tres funciones fundamentales de la procuraduría y la institución que cumple también esta función:
Vigilar y sancionar disciplinariamente en forma prevalente a los servidores públicos, acción que en todos los países del mundo la ejercen internamente las propias instituciones.

Promover los derechos humanos y realizar labores preventivas para evitar afectaciones al interés público es una tarea que se le asignó a la defensoría del pueblo que fue creada en la constitución de 1991 para dicho propósito.

Participar en cualquier proceso judicial para defender el interés público y los derechos  fundamentales, la intervención de la Procuraduría en los procesos judiciales ha sido criticada por muchos analistas como irrelevante, pues duplica las labores de los otros sujetos procesales. Por ejemplo, ¿qué sentido tiene que un delegado de la PGN participe en el proceso penal, si la Fiscalía sostiene la acusación en representación de la sociedad y de las víctimas, el procesado tiene su defensor propio o uno suministrado por la Defensoría del Pueblo y el juez protege el debido proceso y los derechos fundamentales?

Al final de esta columna Uprinmy nos deja a sus lectores varios interrogantes ¿No valdría entonces la pena discutir si debemos mantenerla o no, en vez de preservarla por simple inercia institucional? ¿O si al menos debemos reducir drásticamente su tamaño? Estos interrogantes dejan al lector con ganas de más, con ganas de darle respuesta a estas preguntas y lo deja pensando con sus fuertes argumentos en si de verdad una institución tan importante como la procuraduría es necesaria para un país como el nuestro que vive inmerso en una burocracia institucional que hace cada trámite en Colombia un martirio.

Otro ejemplo de su fabulosa argumentación fue la columna “Las drogas: La alternativa regulatoria” dividida en dos partes. En la primera parte, le entrega a los lectores, diferentes alternativas como lo explica claramente en el siguiente párrafo “La idea es entonces pensar en estrategias de salud pública, que busquen minimizar los daños ocasionados por el abuso de sustancias psicoactivas, pero que tomen en serio los derechos humanos de los consumidores de drogas y los costos y efectos perversos de las propias políticas de control.”

Pone como ejemplo a países que en materia de despenalización de la droga están muy avanzados como los son Holanda y Portugal lo que le da más credibilidad a sus argumentos pues nos entrega datos y estadísticas verificables.

En la segunda parte de la columna publicada a los 15 días de esta, Uprinmy replantea en el ámbito internacional el prohibicionismo, argumenta que el prohibicionismo fracasó, ya que no logra controlar la oferta de drogas ilícitas y produce daños colaterales terribles.

Como se evidencia en estas dos columnas y por sus lineamientos este columnista escribe para personas con un grado de educación avanzado, profesionales o estudiantes con conocimientos y bases teóricas en materia de derecho, igualdad, resolución de conflicto entre otros. Personas con una alta capacidad de reflexión permanente y sistemática, y que sean capaces de reconocer y diferenciar los diferentes argumentos que se exponen en sus columnas. El lector debe ser una persona comprometida con los derechos humanos y la lógica de las políticas públicas para llevar así a este país a un mejor lugar dentro de estos temas.

Después de este breve resumen de la trayectoria y de la muestra de dos de sus trabajos solo queda por decir que este es un columnista que hay que leer, pues nos abre los ojos en temas de interés no solo nacional sino internacional, y que lo hace de manera organizada, con muy buenos argumentos y que además nos deja a sus lectores siempre con algo más, con ese bichito de la curiosidad picándonos y nos deja con ganas de seguir leyéndolo cada 15 días, que será lo único que me moleste de este gran columnista pues me gustaría ver su columna cada semana.

Columnista Internacional Enrique Macaya Márquez

Su experiencia y conocimiento del futbol hacen de este un columnista que hay que leer a la hora de saber más del deporte rey.

Nació en Buenos Aires el 20 de Noviembre de 1934. Su nombre es sinónimo de fútbol y periodismo. A los 8 años tuvo su primer contacto con su profesión pues trabajo para un periódico como voceador. Estuvo presente en todos los mundiales de fútbol de Suecia 58 en adelante su voz es sinónimo de experiencia. Tiene una inmensa trayectoria en radio, televisión y medios gráficos en la Republica de la Argentina.

Enrique Macaya Márquez es un periodista deportivo, tal vez el más importante por su basto recorrido de más de 60 años, en los que ha participado en 14 mundiales. Y es que en un país como el suyo en donde el fútbol ocupa un lugar fundamental dentro de la sociedad decir que es el más importante son palabras de un calibre. Tiene un lenguaje directo y sencillo, no se necesita saber de futbol para entender lo que este personaje nos está diciendo. Su rigor periodístico lo hace una voz respetable dentro de los medios deportivos de la Argentina y del mundo como lo reconoció la FIFA (Federacion internacionale de football association) quien en 2004 le entrego un reconocimiento por su record de asistencia a los mundiales por lo que debe ser como aseguran varios de sus colegas el periodista más respetado de este país.

Es difícil definir a este magnífico columnista con adjetivos puesto que lo que realmente lo define es su recorrido. Fue el conductor del programa más exitoso de la televisión argentina, “Fútbol de Primera” en donde además de mostrar los goles de cada fecha entregaba sus opiniones acerca de los partidos, las jugadas y el comportamiento de los jugadores dentro del campo de juego.

Ganador del premio Martin Fierro en tres ocasiones como mejor periodista deportivo, no hay duda alguna que es una voz totalmente calificada en materia futbolística y deportiva. Su ampli trayectoria en radio lo catapulto a la televisión por más de 30 años.

Su gran mérito sin duda alguna es que siempre está tratando de buscar algo que le parezca diferente, o porque están pasando las cosas dentro de una cancha, lo que lo hace único en materia deportiva pues estamos acostumbrados a que los críticos deportivos digan una y otra vez lo mismo. Nunca tiene la misma crítica o la misma propuesta, a pesar de su edad es un innovador del fútbol.

Su extenso vocabulario logra vender, le entrega a la gente lo que la gente está buscando, les explica y les entrega un punto de vista que no pueden ver. No es necesario ver en televisión el partido, con los comentarios de Macaya Márquez es suficiente para tener en la cabeza el partido, saber exactamente lo que está pasando y quien está mejor dentro de un encuentro futbolístico, llevar a nuestra imaginación el partido es lo que lo hace el periodista deportivo más reconocido en la Argentina.

Otra de sus grandes virtudes es su capacidad de adaptación a las nuevas tecnologías, pues empezó su trabajo periodístico en una época en la que era muy difícil transmitir de primera mano la información y ahora que es tan fácil no se ha quedado atrás y le ha sacado provecho a las nuevas herramientas tecnológicas. Al igual que un jugador de fútbol todos los días se entrena para entregar una mejor información a sus seguidores, para aprender a manejar de la mejor manera los nuevo y sofisticados equipos de la televisión y de la radio. Lejos de pelearse con la tecnología la ha incorporado para enriquecer su tarea y eso habla muy bien de él.

Otro de los rasgos que lo hace único es su tranquilidad, a veces pareciera que no se emociona esta siempre de la misma manera para analizar ya sea un partido de la primera fecha o la final del mundial, su análisis es siempre acertado y no mezcla la pasión que siente por el futbol con su profesión de periodista. Nunca pierde la frialdad para analizar lo que nadie vio.

En la actualidad además, es profesor en una universidad de la cátedra de “futbol argentino y mundial”, su vida es futbol, respira, sueña y nos hace soñar con este deporte que tantos amamos. Su conocimiento del tema es evidente y nadie podría poner en duda que su voz merece respeto a la hora de entrar en materia futbolística o deportiva pues su trayectoria es demasiado amplia como para ignorarla.

Por todo esto y por mucho más, que descubrirán sus nuevos lectores, televidentes y radioescucha el día que Macaya Márquez se muera, se morirá un pedazo importante del futbol pues no habrá muchos con la capacidad de análisis y reflexión que tiene este argentino. Es el intelectual del periodismo deportivo de América Latina.

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