La izquierda escondida en un BMW (columnista internacional)

por La hora del escarnio


Javier Pradera es un abogado español, analista político y columnista que con 76 años de edad sigue dando de qué hablar  con sus opiniones y fuertes afirmaciones en su país. Viudo y con dos hijos; miembro de grupos de oposición y militante del Partido Comunista de España.

Su carrera está muy ligada a los medios de comunicación; pues es uno de los fundadores del diario El País y pieza clave en la opinión de este diario. Actualmente dirige la revista Claves de la Razón Práctica.

En 1984 recibió el Premio Francisco Carecedo de Periodismo.

Su padre y su abuelo fueron asesinados en la Guerra Civil por  traición del Partido Nacionalista, por lo cual fue opositor vehemente del régimen que posteriormente le costó ser encarcelado por varios años. Sus vivencias los convierten en un conocedor de los movimientos políticos pasados y presentes. Es muy fuerte y contundente en sus afirmaciones eso, evidentemente, le brinda credibilidad y la opción de generar pasiones dentro de los lectores.

Por lo que escribe aparenta su edad real y su conocimiento amplio, producto de los años de experiencia en el medio periodístico.

Sus columnas están ligadas a temas que hablan sobre la ley y política local, hace juicios analíticos que describen el contexto los cuales conecta con su experiencia personal, también suele usar juicios sintéticos que fijan una posición concreta e invita a una larga sustentación de motivos en sus argumentos.

Un estilo inconfundible al leerlo y por eso con características que vale la pena nombrar, pues su influencia en su país de origen es indiscutible.

Aunque se podría señalar como categórico por su seriedad al escribir, abre espacios de discusión desde muchas perspectivas lo que invita a no hacer juicios inamovibles en sus lectores.

Es esa misma seguridad al referirse a los temas que le han permitido crear una lógica clara que genera credibilidad, aunque no son puntos de vista nuevos en la historia o en la actualidad, su forma de escribir y de abordar sus textos sobresalen dentro del vasto contenido de su medio.

Para entrar a argumentar suele hablar primero de los factores generales que convierten su tema en algo relevante para España y las diferentes interpretaciones que pueden tener los hechos que relata o las discusiones de propone.

La fuerte inclinación por buscar salidas populares a los conflictos lo ha vuelto un poco escéptico frente a las instituciones y pasional por la rebeldía ante las decisiones de los altos mandos gubernamentales.  Pero, como sus sustentos son contundentes hay credibilidad en lo que habla. De forma positiva o negativa logra tener un efecto amplio dentro de sus directamente afectados.

Todos sus argumentos son de autoridad, cita cifras, acota leyes vigentes y en curso, trae a colación hechos históricos pertinentes y tiene fuentes especificas de relevancia en el medio; sus conocimientos en la constitución española y la legalidad de los movimientos gubernamentales le permiten profundizar mucho más sobre las coyunturas que se presentan.

Sus columnas están dirigidas a adultos letrados, pues utiliza un lenguaje especializado con términos para una comunidad académica. Lo leen, personas que están día a día involucrados y pendientes de lo que pasa en la política nacional.

Su lenguaje teórico, legal y filosófico, le permiten ser determinante y crítico de lo que a su parecer es correcto o incorrecto. Y aunque hacer juicios de valor puede ser un error dentro del periodismo, es muy claro que sus situaciones personales lo han llevado a realizar juicios y fijar posiciones radicales que le brindan un sello inconfundible.

Según lo que escribe es defensor del pueblo desde una perspectiva centro izquierda, pues muchas veces respeta y rescata algunas instituciones, claramente hace parte de una clase social alta por ende no puede estar todo el tiempo contradiciéndose.

Al ser una voz que ha perdurado más de 4 décadas es un punto de referencia del periodismo español y muestra de experiencia; tiene relevancia en El País por eso mismo, muchas personas lo relacionan con la línea editorial de este diario y un fuerte apoyo en la imagen que se proyecta de este. Por su edad ya no es un reto captar lectores, pero aún así sigue siendo símbolo de perdurabilidad y contundencia.

Sus temas son directamente políticos e históricos; que son en la mayoría de casos el punto de partida al empezar sus artículos, análisis y recordaciones.  En el desarrollo se vale de datos congruentes con los temas de actualidad y usa relaciones causales entre ellos para explicar sus posición clara frente a lo que expone. Tiene presente la relevancia de los partidos políticos y las transformaciones que han ido teniendo cada uno de ellos.

Valerie Varty.

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