Yoani 2.0

por La hora del escarnio


Por: Alejandra Soriano W.

Yoani Sánchez, omite las ‘eses’ cuando habla, deja muchas palabras a medias por efecto de su marcado acento habanero, dice todo al ritmo de lo que piensa y escribe al ritmo de lo que vive. Ella ha ganado protagonismo por las entradas con las que desde hace cinco años alimenta ‘Generación Y’, un blog que cataloga como lugar de exorcismo en el que hace públicas todas sus posiciones como contrarrevolucionaria. A través de ese espacio, Yoani, ha logrado mitificarse y ha convertido su figura en la propia imagen de la isla a la que muchos conocen por lo que escuchan de la prensa oficial y la no oficial.

Desde muy joven, Yoani tuvo debilidad por las letras, se graduó como filóloga en La Universidad de La Habana, en el camino descubrió que la filología no era lo suyo pero que definitivamente escribir era una necesidad, esa necesidad la descubrió en un periodo durante el cual estuvo en Suiza, “En el 2002, el desencanto y la asfixia económica me llevaron a la emigración en Suiza, de donde regresé –por motivos familiares y contra la opinión de conocidos y amigos– en el verano del 2004.” (Sánchez, 2007), lejos de la isla, Yoani descubrió el mundo de la informática por el cual se apasionó y que llego a conocer mejor en el país europeo, así, fue webmaster, articulista y editora del portal Desde Cuba y por esa misma vía en abril de 2007 decidió abrir un blog que bautizó como ‘Generación Y’, en sus propias palabras: ”es un Blog inspirado en gente como yo, con nombres que comienzan o contienen una “i griega”. Nacidos en la Cuba de los años 70s y los 80s, marcados por las escuelas al campo, los muñequitos rusos, las salidas ilegales y la frustración.” (Sánchez, 2007).

Así, con 37 años, Yoani empieza a escribirle a la gente de su edad, la recepción del público supera sus expectativas, el blog comienza a tener mucha actividad y los seguidores le piden más, el impacto de lo que opina llega al punto de hacerla entrar en la lista de las 100 personas más influyentes del mundo según la Revista Time, a publicar cuatro libros y a ganar premios a nivel internacional entre los que cuentan el premio Ortega y Gasset y el máximo galardón en los premios The BOBs,.

Tanto reconocimiento la ha convertido en un personaje mediático y tremendamente polémico, y no solo en español, sino en los quince idiomas a los que son traducidas las entradas de su blog, así entre detractores y seguidores, los comentarios pueden superar los mil por fecha de publicación, como es el caso de La ruta de plástico,  una de sus más recientes entradas en la que habla de las consecuencias que tiene en Cuba el hecho de que no exista un mercado mayorista.

En este momento, Yoani escribe desde La Habana, ella misma dice: “he apostado por quedarme y cada día soy más informática y menos filóloga.” (Sánchez, 2007), una afirmación que se hace evidente a la luz de todos los consejos que suministra en su blog para por ejemplo, registrarse en Twitter desde Cuba, dadas las dificultades que esto representa por las limitaciones tecnológicas y de acceso a la información que hay en la isla. En la tecnología, la cubana encuentra una forma de libertad, su cuenta en la red social alcanza los 250.000 seguidores y a través de 140 caracteres se expresa diariamente; la dificultad para acceder al Internet, a su blog y a las redes sociales, han contribuido ha mitificar su figura, en cada entrevista y frecuentemente en las entradas de ‘Generación Y’, Yoani se queja por no poder tener más libertad para expresarse, un argumento que ha llevado a muchos de sus seguidores a hacer donaciones y a contribuir con la difusión masiva del blog.

Sin embargo, así como tiene seguidores, tiene detractores. Los críticos de la bloguera cubana la señalan como un personaje contradictorio que expresa su desencanto por Cuba, por sus políticas, por sus calles y en general por todo lo que actualmente sucede en la isla, si bien, su expresión se ha encontrado como la expresión de una generación y de los disidentes, no se puede tomar su posición como la de las mayorías, ya que la realidad cubana, es mucho más compleja de lo que Yoani muestra, y eso es lo que ha pasado en algunos países europeos, no se ha tomado su posición como una, sino que se ha tomado como si fuera la única, de ahí que los lectores de la bloguera tengan una imagen cada vez más mitificada, más inalcanzable de la isla, en vez de hacer de Cuba un lugar más real como pretende Yoani, lo que ha logrado es rodearla de imaginarios ya que en sus entradas pocas veces presenta argumentos de autoridad, casi siempre ella es la protagonista de las historias y en las denuncias que hace, no hay otra voz aparte de la de ella, por ejemplo, en Entre bromas y muertos, una entrada del 15 de diciembre del año pasado, habla sobre el lanzamiento de una película, en la entrada dice: “Ha provocado larguísimas filas en las afueras de los cines, algunas de las cuales terminaron con la policía golpeando y los sprays irritantes cayendo sobre decenas de ojos.” (Sáchez, 2011), a su vez, la mayoría de entradas del blog manifiestan la difícil situación económica de los cubanos que no pueden gastar su sueldo en entretenimiento, contradicciones de este tipo están siempre presentes, lo que cuestiona la validez de los argumentos de Sánchez.

‘Generación Y’, se ha tomado como un retrato fidedigno de la realidad cubana, Yoani ha aprovechado toda su exposición mediática para hacer notas de voz, videos y fotografías en las que ella es la protagonista, incluso en los escenarios que comparte con otros, la atención se concentra en ella, en las entrevistas que realiza como la de diciembre del año pasado a Omni Zona Franca, un grupo que a través del arte  manifiesta sus posiciones, Yoani encamina la conversación a través de ella misma y sus opiniones, lo que hace difícil que se tome una posición realmente crítica frente a lo que plantea.

La falta de argumentos que apoyen sus posiciones con cifras, testimonios, fotografías o pruebas, han llevado a los cubanos a preguntarse por las contradicciones que expresa Yoani en su blog, incluso ha surgido polémica por su cuenta de Twitter, este año, un académico francés, realizó un editorial sobre un análisis de la cuenta de la bloguera cubana,  a través de un estudio, descubre que “cerca de 50 mil seguidores de Sánchez son en realidad cuentas fantasmas o inactivas, (…)De los 214 mil 63 perfiles de la cuenta @yoanisanchez, 27 mil 12 son huevos (sin foto) y 20 mil revisten las características de cuentas fantasmas con una actividad inexistente en la red (de cero a tres mensajes mandados desde la creación de la cuenta).”[1]

Comprobadas las polémicas o no, no se puede negar la influencia que tiene Yoani Sánchez como agente de opinión, la estructura narrativa de su blog es muy interesante en tanto que, hay entradas de video, audio, fotos y siempre escritos, de entrada a entrada hay una gran diferencia y es que mientras una cuenta o denuncia un caso de prohibición en Cuba, la otra tiene un estilo más literario a través del cual Sánchez se expresa con metáforas que reflejan su nostalgia, sus esperanzas y sus ilusiones, un ejemplo de esto es Entre bromas y muertos y Vocabulario reducido, dos entradas que tienen estilos muy diferentes. La primera es un lugar de denuncia y opinión  y la segunda es una entrada de reflexión sobre cómo el régimen político ha afectado, según Yoani, la amplitud semántica de los cubanos.

Así, Sánchez persuade a sus lectores a través de relatos sobre lo difícil que es la vida para ella en su país, y las condiciones que enfrenta cada día exponiéndose,  por opinar distinto. En su medio, se pueden encontrar otros blogs de contrarrevolucionarios que comparten muchas de las opiniones de Yoani, tiene un grupo de seguidores sólido que la respalda con sus comentarios, en las entradas casi siempre están presentes las opiniones de El bobo de la yuca, En defensa de la l…, Peter Armstrong, El mayaricero,, seguidores que con comentarios radicales favorecen las opiniones de la cubana.

Yoani tiene un medio en el que la coherencia no es el factor principal, aunque todas sus entradas tienen un enfoque disidente, las posiciones no siempre son coherentes, muchas son contradictorias entre sí, en Turbear, escapar, una entrada del 26 de diciembre del año pasado, habla de los niños cubanos y la evasión de la realidad que están haciendo a través de los videojuegos, mientras que en otras entradas habla de la dificultad de los niños, y en general de los cubanos, para distraerse de su realidad más aun cuando repite todo el tiempo lo difícil que es tener acceso la tecnología en la isla, escribe Yoani, “No aplauden, clickean; no creen, sino que juegan. Y uno no sabe si reír o si llorar, si darle la bienvenida a la evasión como arma contra el fundamentalismo o lamentarse porque el escapismo nos priva de esa rebeldía adolescente que tanta falta hace…” (Sánchez, 2011).

Las entradas de la bloguera cubana, son fáciles de leer, por lo general son cortas y tienen muchos símiles que ayudan al lector a construir una imagen de lo que se está contando como en Si antes te quería, que habla sobre mujeres que venden su pelo para tener más entradas económicas, sus lugares comunes son muchos, habla del despotismo constantemente,  de la imposibilidad de viajar hacia otros países desde Cuba lo que le genera una sensación de encierro y aprisionamiento y que logra en el lector construir la imagen de un país en el que es muy difícil hacer cualquier cosa. Las profecías también son un lugar común: “Si en Cuba toda la tele, los periódicos y la radio no fueran propiedad privada de un solo partido, existiría un espacio también para este tipo de producciones, aunque a mucho no nos gusten”. (Sánchez, 2011).

Los argumentos de Yoani Sánchez, son frecuentemente  falacias, esto sucede porque el blog que tiene alcances mundiales está escrito desde un lugar donde el acceso a otras realidades es restringido, Sánchez, por ejemplo, conoce mejor por sus amigos europeos y por su estadía en Suiza un mundo occidental del cual habla con anhelo, sin embargo, no se ve la realidad de los latinos en sus relatos, por eso resulta para un latinoamericano una falacia comentarios de este tipo: “Ahora mismo, el único capital económico de muchas féminas en este país brota de su cuero cabelludo. Si la situación se pone difícil, siempre habrá alguien interesado en comprarles la melena, en intercambiar tijeretazos por dinero.” (Sánchez, 2012), claro, esto puede resultar muy conmovedor para una mujer suiza pero para una mujer latina es una falacia porque no solo pasa en Cuba sino en países como el nuestro donde por ejemplo, las mujeres de comunidades indígenas en el sur del país, acuden al mercado de pelo para tener ingresos. Los extremos llevan a las falacias en Yoani: “Una nieve hipotética cae sobre el rojo de los gorros navideños, pero un aguacero mayor la disuelve y minimiza: la lluvia de la intolerancia, los goterones de las detenciones, el vendaval que se crea en esta Isla cuando alguien osa apenas pronunciar la frase “derechos humanos”.” (Sánchez, 2011), esta es una falacia que provoca emociones pero que no tiene un argumento válido para sostenerse, y por tanto no es lógico.

‘Generación Y’, es actualmente un lugar de opinión importante, sin embargo, no se puede tomar como el único lugar de referencia al hablar de Cuba, el blog de Yoani Sánchez, es como ella lo ha descrito, una bitácora, sujeta a la individualidad y a la particularidad de las experiencias de una persona. La imagen de Cuba como un lugar inalcanzable se perpetua a través de las opiniones de la bloguera cubana, que en vez de mostrar la ‘realidad’ como es su pretensión, mitifica más el lugar desde el que habla, a través de sus argumentos carentes de rigurosidad y de pruebas de que lo que dice es cierto.

Yoani es la expresión de una generación que cuando nació no tenía internet y que al conocerlo lo encontró como un lugar lleno de potencialidades que ha utilizado totalmente a su favor, su pasión por la tecnología la ha llevado a convertirse en un ícono de la libertad de expresión, mientras Yoani siga escribiendo, existirán el disenso, las críticas y los seguidores, sus contradicciones y emociones seguirán en ‘Generación Y’ mientras tenga lectores que se suman a su posición. En tanto ella sea tomada como una cara de Cuba y no como la cara de Cuba, sabremos que la bloguera no se equivoca en su intento por contar la realidad desde su propia experiencia, sin importar que tan equivocada o que tan acertada esté.

RECURSOS

  • Sánchez, Y, (2007). Generación Y [En línea] disponible en: ttp://www.desdecuba.com/generaciony/, recuperado: 12 de mayo de 2012.
  • Sánchez, Y, (2012, 7 de mayo) “La ruta de plástico” en Generación Y, La Habana.
  • Sánchez, Y, (2012, 15 de dic) “Entre bromas y muertos” en Generación Y, La Habana.
  • Omni zona franca, (2011 5 de dic), entrevistados por Yoani Sánchez, La Habana.
  • Sánchez, Y, (2011, 6 de ene) “Si antes te quería” en Generación Y, La Habana.
  • Sánchez, Y, (2011, 10 de dic) “Vocabulario reducido” en Generación Y, La Habana.


[1] Lamrani, S.(26 de febrero de 2012)“¿Quién está detrás de Yoani Sanchez?” [disponible en] http://www.jornada.unam.mx/2012/02/26/opinion/024a1mun ,recuperado en 12 de mayo de 2012.

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