A San Fermín pedimos por ser nuestro patrón

por La hora del escarnio


En el mes de julio se da en Pamplona capital del estado de Navarra en España, una de las fiestas taurinas más grandes del mundo, los Sanfermines que llenan de orgullo y alegría a los amantes de la tauromaquia. Este carnaval que año tras año atrae aproximadamente a dos millones de personas da comienzo a sus festejos con el chupitazo o volador, lanzado desde el Ayuntamiento de Pamplona a las 12 del medio día el seis de julio.
Este es un carnaval que atrae a gente de alrededor del mundo por su evento principal, el Encierro, que da inicio el siete de julio a las ocho de la mañana y consiste en correr 849 metros por las calles de la ciudad delante de los toros que serán los protagonistas de la faena de la tarde, este evento dura hasta que se terminan los Sanfermines el 14 de julio repitiéndose todas los días. Dichos animales llenos de brío, vigor y casta corren desde el corral ubicado en la cuesta de Santo Domingo hasta la plaza de toros, topándose con cientos de corredores todas las mañanas.
El Encierro es uno de los eventos más criticados alrededor del mundo por los anti taurinos, puesto que aparte de ser el camino a la muerte de los toros es un evento sumamente estresante para los animales y a parte peligroso para quienes participan en el.
Pero en vez de ser criticado creo yo que debería ser valorado como patrimonio cultural de España, puesto que es el carnaval más longevo del país y lleva un gran sentido cultural que se ha venido forjando con el paso del tiempo de generación en generación, a parte de esto es un homenaje que se le hace a los toros quienes son los protagonistas de la semana.
El sentido cultural y el respeto que tienen los participantes de este evento es total y se puede ver claramente en los corredores profesionales o mozos como son llamados popularmente, fáciles de identificar por su vestimenta, pantalón blanco, camisa del mismo color y pañuelo rojo. Quienes a pesar de que han aprendido a correr en los diferentes tramos del Encierro de cierta forma en la que no se ponga en riesgo la seguridad del toro ni la de ellos mismos necesitan de una practica de fe, un ritual en el que se encomiendan todas las mañanas a San Fermín, santo patrono de esta fiesta por medio de un cantico, que dice así:
San Fermín pedimos, por ser nuestro patrón,
nos guíe en el encierro
dándonos su bendición.
Para concluir se puede decir que es un evento sin precedentes en el que lo que se hace es ofrecerle un homenaje al toro por medio de distintos rituales como el del encierro, aparte de esto los taurinos entienden las corridas como una reverencia al poderoso animal que es el toro, con cada muletazo se logra un derroche de poder y de vigor de él con el torero como intermediario, así como es el músico entre su violín y el publico.

Felipe Vargas Mejía

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