Finales – Andrea Acosta

por La hora del escarnio


Columna Nueva

¡Tan querido Chávez!

Tras la muerte de 12 militares colombianos muy cerca a la frontera venezolana se dio una conmoción que ocupo la agenda noticiosa del país. Ahora el tema resulta desconcertante la reacción que ha tenido el gobierno venezolano. El pasado viernes 25 de mayo el presidente Chaves se declaro en de disposición y actitud de ayuda para enviar 3.000 militares a la frontera para atacar y ayudar a capturar a los miembros de las FARC que puedan estar en territorio venezolano usando el vecino país como escondite delictivo.

¿Realmente Hugo Chávez quiere ayudar a buscar a los miembros de las FARC y entregarlos al gobierno colombiano? Me parece demasiado idealista pensar que ese apoyo es una colaboración desinteresad en acabar con las FARC pues, sabiendo que, en más de una ocasión el presidente venezolano lidero el minuto de silencio por la muerte de los lideres de dicho grupo armado.

Las FARC ha sido un problema histórico que se ha presentado en la frontera colombo-venezolana, y ahora me resulta sorpresiva la nueva postura que presenta Chávez que tras una actitud ambigua ya conocida; la teoría de la relación del general Rangel, ministro de defensa venezolano, con las FARC  y una afinidad ideológica que siempre ha sido evidente; es claro que no se puede asumir muy natural que repentinamente el gobierno venezolano vaya a usar sus recursos económicos, su equipo y personal militar para atacar un problema que, a mi parecer,  es colombiano, a pesar de que ya rompió  las barreras fronterizas y se metió al territorio venezolano; además ¿ahora quiere atacar a su “aliado” ideológico?

No es cuestión de confianza, se trata de pensar en los hechos y pensar mas allá pues se puede ver una actitud variable y bastante dudosa en un momento en que el gobierno del país vecino necesita ganar puntos para una reputación que se ha ido debilitado. Posiblemente el interesa pueda estar en defender la soberanía de su territorio pues es obvio que en una frontera de una extensión territorial tan amplia, se pierde la soberanía del gobierno al tener un grupo armado con prácticas ilegales en su territorio. Pero eso no es algo nuevo como para que nazca ahora el interés.

Simplemente al mostrarse como un gobierno colaborador va a permitir argumentar su ayuda haciendo pública su voluntad de militarizar una zona de conflicto, sin olvidar que en el vecino país están a 5 meses de las elecciones presidenciales, sabiendo que según las encuestas, el tema de seguridad ha sido uno de los mayores problemas con los que entra a enfrentarse el nuevo presidente.

 

Columna Corregida 1

¿8 de marzo?

La celebración del día de la mujer ha ido perdiendo su significado y hoy en día no es más que una fecha comercial donde se regalan rosas y chocolates.

¿Qué es realmente el 8 de marzo? A lo largo de la historia nos han metido en la cabeza que es el día en que se celebra el El día de la mujer, pero ahora sé que es mucho más que eso. Es una reivindicación del rol femenino en la sociedad, una labor de unas mujeres incansables, luchadoras y trabajadoras. Pero muy a mi pesar, esta celebración (que realmente debería ser un homenaje a esas mujeres) se ha ido convirtiendo en un día de empalagar al género femenino con chocolates, dulces y volverles la casa un jardín de rosas con papelitos cargados de frases de cajón como “Mujer sin ti no seriamos nada, gracias por existir”.

Ser mujer no es algo para celebrar (sin querer decir que no soy muy orgullosa de serlo) pero antes de nacer uno no escoge si quiere ser hombre o mujer, por lo tanto es algo que es incoherente agradecer, como muchos lo hacen ese día de marzo.

La celebración del día de la mujer debería conservarse como fue concebida originalmente, un día para recordar esa lucha que fue liderada por las mujeres obreras de finales del XIX y principios del XX que le abren camino a las demás para incurrir en la vida pública, una lucha por los derechos de la mujer, dando paso a una transformación y un cambio en la concepción que se tenía de aquella idea divisoria entre hombres y mujeres.

Pero son pocos los que se acuerdan de esta parte del 8 de marzo. Es así como se está perdiendo su verdadero significado. Lamentablemente  muchas esperan que por ser de cromosoma XX, se les reconozca como fundamentales en la sociedad, olvidando que mundialmente se celebra el día internacional de la mujer trabajadora, más no es un reconocimiento ni a la belleza, ni a la delicadeza, ni a la feminidad típicas de un estereotipo romántico y patriarcal de lo que es ser mujer. Es cuando entonces la celebración pasa a ser un día romántico más que una recordación de un momento histórico.

El hecho de que todas seamos en cierta medida libres e independientes no se debe al un milagro, se debe a movimientos obreros de mujeres, ergo, es a la mujer trabajadora, luchadora y valiente, que lucha a pulso por mejorar la igualdad de condiciones para las mujeres, son mujeres que trabajan día a día por valorar a la mujer, por reconocer el derecho a elegir sobre su cuerpo, a opinar en una esfera pública , a ser independientes y trabajadoras, a vivir en las condiciones que hoy en día tenemos, a ellas es a quienes se les debe hacer el homenaje, no a un sinfín de mujeres que esperan que por su genero les den regalitos y las lleven a comer.

 

Columna corregida 2

¿A qué costo?

Al mencionar la Cumbre de las Américas inmediatamente se vienen a la cabeza temas como que: Shakira se equivoco cantando el himno nacional, el escándalo del servicio secreto de la Casa Blanca, que Obama no se llevo el burro a la Casa Blanca o Hillary Clinton se fue de rumba a Havana. Pero así se pasen por alto y sean menos los que lo recuerden, se pudieron ver cosas buenas, pero la pregunta es ¿a qué costo?

Un punto importante y de resaltar fue la catapulta en la que se monto las relaciones públicas del gobierno colombiano con una mejora en la proyección de la imagen del país. Colombia se ve más seguro, “menos pobre” y gana un posicionamiento, tristemente a costa de los cartageneros que fueron desterrados de su tierra y que perdieron días de trabajo de sus empleos informales.

Los dueños de restaurantes y locales comerciales son los más afectados por la falta de actividad y movimiento de la población que disminuyo considerablemente las ventas, según manifestaron varios de ellos, pues, por varios días, fueron desplazados en su ciudad y nadie les dio una remuneración por las pérdidas que esa cumbre les dejo, entonces, ¿dónde queda el país que gasto miles de millones en atender a los invitados? ¿Los ciudadanos deben pagar el costo con su bolsillo para mejorar la imagen del país?

El ex presidente Uribe menciono en Twitter  que el costo de la Cumbre de las Américas fue de aproximadamente 96.000 millones de dólares, pero por otro lado La canciller María Ángela Holguín dice que “solo” costo la tercera parte o un poco más de dicha cifra que dijo el ex mandatario. Holguín dijo a Caracol televisión que “se informará en un par de semanas, oficialmente, cuánto invirtió el país en este evento” y aun así pregunto ¿el país tiene la estabilidad económica para gastar en unos días los que es el presupuesto de Colciencias de un año?

La Cumbre de las Américas que conto con más de 700 empresarios nacionales e internacionales, vivió en Cartagena lo que varios han llamado una cumbre empresarial, paralela al evento político, que mejora las relaciones comerciales con los otros países rompiendo con los estigmas a la hora de hablar de las relaciones que se tienen con los gobiernos del continente. Había que atender a las personalidades que estaban en el ciudad y con el tiempo tal vez se vera el beneficio en intangibles. Pero me parece que fue una exageración y un derroche de los recursos que se debería haber manejado con más cuidado.

Me parece evidente que Colombia tenía que aprovechar al máximo la oportunidad de reunir a las personas más influyentes en América, es claro que el objetivo era vender el país, vender una imagen y ganar una nueva relación política con EEUU, como han dicho los expertos, no se logro firmar nada, no hubo un hecho concreto mas allá de debatir los temas que no son novedad, no se vio un hecho que fuera decisivo y no se puede decir que fue un éxito ya que ni si quiera se logró firmar y hacer un consenso de la declaración final. No quiero decir que fue un fracaso total porque me parece que se ganaron algunas cosas pero no los suficientemente contundentes para el alto precio que pago Colombia y los cartageneros.

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