Corrección ¡No más perdida de tiempo!

por La hora del escarnio


Diez de la mañana en cualquier banco de Bogotá, ojala a usted se le haya ocurrido ir en la fecha limite para pagar el predial o alguno de los impuestos que toca pagar mensualmente en el país. Digo esto porque es una situación bastante común, debido a que los colombianos tenemos todo un año para pagar algo y esperamos a que sea la fecha límite para pagar.
En días como el que acabo de plantear suele haber una larga fila que va desde el cajero hasta la puerta y algunas veces la fila, sale del banco hasta la cuadra siguiente.
Los bancos no son los únicos lugares que sufren de la enfermedad de la fila, hay muchos otros que también sufren de ella, como la DIAN, en donde le toca ir obligatoriamente a sacar el RUT, un formulario de una hoja en el que dice únicamente sus datos personales nada fuera de lo común o extraordinario. ¿Usted no cree que sería un poco más eficiente y podría demorarse menos tiempo si pudiera llenar el formulario mientras espera? Postulo esta pregunta, porque normalmente sacando el RUT una persona se demora de tres a cuatro horas esperando el turno.
Las filas son simplemente una manera para organizar a la gente o a las vacas o a cualquier tipo de animal de arreo, ¿se ha puesto a pensar usted en cual es la diferencia entre un corral de vacas en donde se las organiza por filas para ser ordeñadas, y una fila de un banco, en donde se organizan las personas por filas para posteriormente sacarles su dinero? Pues yo si lo he pensado y la verdad he llegado a la conclusión de que la diferencia no es mucha, de por sí la única diferencia que encuentro es que a las vacas se les saca la leche y a las personas la plata.
Lo maravilloso de esto es que la humanidad con su inteligencia logró inventarse un sistema para que no sigamos haciendo fila, consiste en que al llegar a un banco la persona toma su turno y espera cómodamente sentado en una sala de espera, hasta que el cajero lo llame para que pueda realizar sus pagos. Hasta el momento el sistema suena muy bien y sin ningún error, el problema es que los colombianos somos reacios al cambio, lo que nos impide en muchos casos progresar, no soportamos que nos quiten una acción mecánica que llevamos haciendo toda la vida, así sea para mejorar.
Por otra parte llegamos a la operación mecánica que hay que hacerse con los aparatos electrónicos que dan el turno, la mayoría de las personas ven la maquina como algo imposible de manejar, por lo que siempre tiene que haber un sujeto al lado de ella manejándola, pues si él no estuviera se formaría una fila y no serviría de nada. Otro inconveniente que aparece es que la gente se queja porque el servicio del banco ya no es personalizado, es decir la maquina hace automático el procedimiento y eso los indigna, por lo que muchos bancos en donde se ha intentado poner el dispositivo de los turnos se ha tenido quitar el moderno y sencillo sistema para retomar el antiguo, la fila.
Hasta que los colombianos no entendamos que la tecnología no es un enemigo, sino el mejor aliado que se puede tener, la desesperante, demorada, fastidiosa, inútil y odiosa fila sobrevivirá.

Felipe Vargas Mejía

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