Médicos enfermos de negligencia

por La hora del escarnio


columna nueva:

¡Me rebelo, ya no los puedo ni ver! No hay algo que me ofenda más que me digan: Andrea, deberías ir al médico. Ciertamente, la experiencia que he tenido con ellos no es mala: es pésima. He llegado al punto en que no puedo saludarlos con un mínimo de cordialidad.

Lo que me altera de los médicos es que atiendan mal, que no puedan ejercer con un poco de cordialidad, que revisen a sus pacientes en un tiempo aproximado de dos minutos, que hagan tres preguntas y digan algo como: “usted lo que tiene es gastritis, tome Omeprazol”; ¡es imposible que después de esperar cinco  horas con un mareo que me hacía vomitar, respondan en una frase con un veredicto de tal magnitud y profundidad! Bueno, seamos conscientes y digamos que es normal que esto pase una vez, pero que tres médicos generales hagan y digan lo mismo en un mes, ¡eso vergonzoso!

Por eso no les creo nada, porque conozco mi caso y el de muchas personas más. En verdad quisiera poder gritarles de frente que son negligentes, que se concentran sólo en el dolor y ni se toman el tiempo adecuado para descartar que no sea algo grave en un órgano, en los huesos o en la sangre.

Después de todo el tiempo transcurrido en espera, un médico internista dictaminó mediante unos exámenes de sangre que lo que tenia era anemia: ¡increíble!, una enfermedad dificilísima de descubrir. Qué decepción oír que venía con esto desde hace cuatro meses, y que ustedes hayan tenido tanta dificultad para decírmelo a tiempo.

Entiendo que el sistema de salud en nuestro país sea inadecuado y esté colapsado, que no hayan recursos ni infraestructura, ni medicamentos, y que además a ustedes les toque atender a los pacientes lo más rápido posible, pero: ¡por lo menos háganlo bien en ese tiempo, apliquen todos sus conocimientos, o si es del caso y no saben, remitan a los especialistas!

Observen la cantidad de gente que ya no recurre a ustedes, sino que va donde bioenergéticos o naturistas; dense cuenta que han perdido bastante credibilidad. Sé que hay muchos como yo que se unen al 18% de casos en donde los pacientes han sido víctimas de errores médicos, por eso espero que se preocupen por lo que está sucediendo y hagan valer más su Registro Médico.

Tengan en cuenta que llegan a diario aproximadamente 10 tutelas a los juzgados por negligencias médicas, lo que demuestra la gran inconformidad  de la población colombiana. Es inaudito que se deba acudir a órganos judiciales para reclamar que ustedes no están cumpliendo con su papel. Ayuden a que no tengamos que exigir un derecho indispensable pues, como lo saben, se trata de la salud, algo que, es evidente, va ligado a la vida.

Andrea Ortega J

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