Padre irresponsable- nueva

por La hora del escarnio


La disputa entre Colombia y Nicaragua por la soberanía del archipiélago de San Andrés pareciera nunca acabar. A pesar de la sentencia del Tribunal de la Haya, en 2007, que afirma que son de Colombia, Nicaragua insiste en que los cayos de Roncandor, Quitasueño y Serrana pertenecen a ellos por su ubicación geográfica. El argumento colombiano es que su soberanía sobre las islas ha sido desde hace 200 años.

Lo cierto es que entre tanta pelea, ni los nicaragüenses ni los colombianos hemos caído en cuenta que San Andrés y Providencia ha sido un territorio olvidado e independiente, que sólo sale en las noticias por esta famosa disputa. Sí, San Andrés pertenece a Colombia y ninguno de nosotros quisiera perder dicho territorio; pero no podemos pretender ser los mejores padres frente a un hijo que ni siquiera ha recibido de parte nuestra los bienes básicos para vivir, como el agua, la salud y la educación. Colombia se acuerda de San Andrés frente a Nicaragua y el Tribunal de La Haya, pero puertas para adentro no cumple con tal soberanía que presume. La lista de carencias es larga y las soluciones que el gobierno ha ofrecido pueden contarse con los dedos de una mano.

¿Sabía usted que estas islas, actualmente, no tienen agua potable para todos sus 70.554 habitantes y que los sanandresanos deben recibir agua a través de carro tanques porque es muy escasa por la falta de infraestructura de acueductos? En 2009, cuando hubo amenaza hídrica sólo se les daba un carro tanque a cuatro familias en una semana, mientras que a los hoteles, ocho. Hasta los turistas tienen más beneficios que los habitantes.

Y ni hablar de la infraestructura de San Andrés, es tan precaria que ni siquiera tiene una buena malla vial necesaria para que el archipiélago sea un destino turístico a nivel mundial. San Andrés, con mayor inversión estatal, podría ser uno de los lugares más llamativos para turistas extranjeros y tener un mayor crecimiento económico.
Cuando averigüé índices de pobreza, encontré que el Sisben, en el 2007, sacó un estudio en el que el 66,9% de los hogares en la isla se encuentra en los niveles 1 y 2, es decir, que su condición socioeconómica es de pobreza y pobreza extrema. Eso lleva a que otros índices de problemáticas sociales, como el narcotráfico y la delincuencia, aumente. Como los sanandresanos no tienen un buen nivel de ingresos, se involucran en actividades ilícitas que sí les ofrecen más oportunidades.

Yo no estoy planteando que Nicaragua deba tener la soberanía sobre San Andrés, pero sí que Colombia debe tener más mérito que el argumento de que las islas han sido parte de nuestro país por más de 200 años. Colombia tiene que responsabilizarse y reivindicarse con el archipiélago. La soberanía también se trata de brindarle, por lo menos, necesidades básicas a los ciudadanos para vivir. Así, la defensa frente al Tribunal de La Haya podría tener peso, porque nuestro país se mostraría como el padre responsable de la isla y no únicamente como un simple padre.

Por: Laura C. Dulce Romero

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